Cloud Computing

¿Qué es Cloud Computing?


El mundo del software cambia y evoluciona constantemente. Cuando Salesforce debutó en 1999, fue el primer servicio empresarial en ofrecer aplicaciones comerciales desde un sitio web normal, lo que el mercado, con el tiempo, denominó Cloud Computing. Desde entonces, Salesforce ha sido pionero en la tecnología en la nube para empresas tanto grandes como pequeñas.


Dicho de manera simple, el Cloud Computing es informática que aprovecha la conectividad y la mega escala de Internet. El Cloud Computing democratiza el acceso a capacidades de software de primer nivel, dado que una aplicación de software proporciona servicio a varios clientes. El entorno multiusuario es una distinción arquitectónica clave que diferencia el Cloud Computing de la simple tercerización o los antiguos modelos de proveedor de servicio de aplicaciones. Ahora, las empresas pequeñas pueden sacar partido de la potencia de las grandes tecnologías de una manera que les permita expandirse. El Cloud Computing ofrece a personas y empresas de todos los tamaños la potencia de un conjunto de recursos informáticos bien mantenido, seguro, de fácil acceso y On Demand, como servidores, almacenamiento y datos y software de aplicación. Además, proporciona a las empresas mayor flexibilidad con sus datos y su información, a los que es posible acceder en cualquier momento y desde cualquier lugar. Esto es clave para empresas con oficinas en todo el mundo o en diferentes entornos laborales, incluidas ubicaciones remotas. Y, gracias a la gestión mínima, es posible expandir todos los elementos del software de Cloud Computing a petición. Todo lo que necesita es una conexión a Internet.

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La nube proporciona servicio a empresas de todos los tamaños... la nube es para todo el mundo. La nube es una democracia”.
— Marc Benioff, director ejecutivo de Salesforce


Definición de Cloud Computing


¿Cómo funciona el Cloud Computing?


Las nubes utilizan una capa de red para conectar los dispositivos de punto final de los usuarios, como equipos o teléfonos inteligentes (junto con una variedad cada vez mayor de dispositivos no tradicionales, como los “portátiles”), a recursos centralizados en un centro de datos. Antes de la nube, las empresas que proporcionaban servicios solo podían ejecutar software de manera confiable si también podían pagar la factura para mantener la infraestructura de los servidores necesarios. Por otra parte, a menudo, el software tradicional requería la contratación o la tercerización de un equipo completo de profesionales de TI para abordar el desfile inevitable de errores, los problemas de servicio y las actualizaciones. El concepto de Cloud Computing se deshace de todos esos problemas y requisitos desactualizados.


7 motivos para cambiar a Cloud Computing


Cloud Computing: por qué es momento de cambiar


El Cloud Computing (y su potencial para cambiar la forma en que utilizamos el equipo) ha estado en la mente de líderes en tecnología durante años. Esto es lo que opinó Steve Jobs sobre el tema en 1997:


No necesito un disco duro en mi equipo si puedo llegar rápido al servidor... andar llevando estos equipos no conectados es bizantino en comparación”.


En ese momento, la idea de utilizar servidores remotos se parecía más a un sueño loco; la mayoría de las personas accedían a Internet mediante módems de 56 k. No obstante, con las redes de fibra óptica e Internet de alta velocidad disponible libremente a precios razonables, la idea se convirtió en realidad.


Hoy en día, el mercado de Cloud Computing genera alrededor de 100 mil millones de dólares al año. Se calcula que un 42% de los encargados de tomar decisiones de TI planean aumentar el gasto en Cloud Computing en 2015, con el mayor crecimiento en empresas con más de 1000 empleados (el 52%). Estos son los motivos por los cuales debe considerar el cambio:



Para deshacerse del hardware


Entonces, ¿por qué esforzarse para adoptar este avance tecnológico? Para empezar, el Cloud Computing quita el hardware de la consideración de la empresa.

Cuando una empresa proporciona su propio software, debe ocuparse de los servidores. Estos servidores requieren un suministro de energía exclusivo y piezas de reemplazo. También es necesario configurarlos y supervisarlos en caso de que tengan problemas de rendimiento y requieran expertos de guardia para solucionarlos.


Cuando el software está basado en la nube, desaparecen los costos de infraestructura fluctuantes y potencialmente costos y las preocupaciones. En cambio, esos costos están integrados desde el principio. El proveedor de Cloud Computing es responsable de solucionar todos los dolores de cabeza. Es su trabajo garantizar un proceso sin cortes y homogéneo a cambio de un costo fijo razonable por el software.



Para lograr mayor seguridad


El Cloud Computing también puede ser extremadamente seguro y, a menudo, superar los niveles de seguridad de la informática tradicional. El Cloud Computing permite a las empresas atraer y conservar personal de seguridad cibernética de mayor calidad (en comparación con empleados de TI en las instalaciones). También permite implementar las tecnologías y las prácticas más recientes, con la ayuda de una visión más amplia de patrones de amenazas globales que la disponible incluso para la mayoría de los gobiernos nacionales. Con decenas o, incluso, cientos de usuarios potencialmente en riesgo de exposición a programas maliciosos, mantener a las organizaciones a salvo puede ser costoso. Los proveedores de Cloud Computing trabajan con un presupuesto mucho mayor (y, como necesitan proteger a todos sus clientes, cada empresa se beneficia del grupo más grande), lo que significa un mayor nivel de seguridad para todos.


Con una infraestructura más sólida, supervisión diligente y protocolos de seguridad instaurados, el Cloud Computing puede proporcionar a empresas pequeñas o medianas la misma protección que a las empresas con los mayores requisitos.



Para unificar el nivel de la informática


El Cloud Computing tiene la capacidad de colocar a todos en el mismo nivel. No importa si tiene cientos de miles de usuarios de la plataforma. El Cloud Computing democratiza la aplicación de software de empresa. Con la elasticidad para aumentar o disminuir la cuota del conjunto de un cliente rápidamente (y, a veces, de manera automática), el usuario final generalmente no necesita saber qué sucede en la nube. Todo lo que debe hacer es iniciar sesión y ocuparse de una tarea necesaria.



Características centrales del Cloud Computing


  • On Demand: no hay necesidad de consultar a otra persona ni involucrar a un profesional de TI para aprovisionar el servidor o el almacenamiento de red. Puede obtener la potencia informática que necesita cuando la necesita.

  • Varias plataformas: siempre que cuente con una conexión a Internet, puede acceder al servicio desde un equipo portátil, una tablet, un teléfono inteligente o un equipo de escritorio.

  • Recursos en grupo: se sigue el modelo de multiusuario, lo que significa que existen varios usuarios del software.

  • Rápida elasticidad. El usuario recibe una experiencia que aumenta o disminuye según la demanda y el uso real. Imagine un hotel que pudiera cambiar una cama de una plaza por una de dos plazas en la misma “habitación”.

  • Servicio medido. El uso de los recursos se supervisa, se controla y se reporta de manera anticipada. Esto hace que la potencia y la capacidad informáticas sean básicamente lo mismo que pagar por un servicio público.



De la privada a la pública: ¿qué nube es la correcta para usted?


En el mundo informático, una nube representa una gran red de cables y servidores y los servicios de software que estos proporcionan. Al igual que las nubes pueden formarse de diferentes maneras, desde pequeños nimbos hasta tormentas gigantes, existen varias maneras en que el Cloud Computing puede adquirir forma. Examinemos en mayor detalle algunas de las diferentes opciones basadas en la nube.


nube privada, nube pública, nube comunitaria, nube híbrida


Nubes públicas: es un servicio estandarizado que puede permitir a cientos de miles de empresas utilizarlo de manera simultánea pero independiente. El proveedor de la nube administra la creación del mantenimiento, la seguridad, la flexibilidad y la escalabilidad de los usuarios para todos los usuarios de esa nube. Estas nubes pueden adaptarse a empresas u organizaciones académicas o gubernamentales.


Nubes comunitarias: las nubes comunitarias se desarrollan cuando un sector específico tiene determinadas necesidades y requisitos en sus disposiciones de seguridad o tipos de aplicaciones, y diferentes empresas u organizaciones unen sus recursos basados en la nube para solucionar un problema compartido. Un buen ejemplo es el sector de atención a la salud, donde los proveedores de seguros enfrentan requisitos similares a los hospitales para proteger e intercambiar información y registros confidenciales de pacientes. Una nube comunitaria establecida en este espacio podría resolver las necesidades específicas compartidas de ambas partes para la manipulación de registros de pacientes más fácilmente que una solución en la nube general.


Nubes privadas: las nubes privadas consisten de una única organización con su propia nube de servidores y software para utilizar sin un punto de acceso público. Generalmente, las empresas que utilizan nubes privadas las gestionan por su propia cuenta. En ocasiones, las organizaciones muy grandes con muchas ubicaciones y unidades de negocios reciben asistencia de terceros para gestionar una nube privada. Tenga en cuenta que los desafíos de la planificación de la capacidad, la procuración del equipamiento, las actualizaciones de software y la administración de la seguridad permanecen completamente a cargo del propietario de la denominada “nube híbrida”, que, esencialmente, es un centro de datos basado en la virtualización en las instalaciones.


Nubes híbridas: este tipo de nube es un poco más de nicho y especializada. Según “A View of Cloud Computing”, esta infraestructura de nube se conforma de dos o más infraestructuras de nube distintas (privadas, comunitarias o públicas) que permanecen como entidades únicas, pero están unidas por tecnología propia o estandarizada que permite la portabilidad de aplicaciones y datos (por ejemplo, el estallido en la nube para el equilibro de carga entre nubes).


El uso del servicio de la nube se disparará


Los proveedores de estas nubes pueden configurarlas y darles diferentes formas para cumplir las necesidades específicas de cada empresa.


SaaS: el modelo de software como servicio (SaaS) de Cloud Computing se centra en hacer que la aplicación de software esté disponible para el usuario mediante un navegador o la interfaz de un programa. Con este modelo, toda la red subyacente, el sistema operativo y las capacidades funcionan tras bastidores. Esta es una aplicación muy popular del Cloud Computing: se calcula que un 59% del total de las cargas de trabajo de la nube serán software como servicio (SaaS) para el año 2018, un aumento del 41% en 2013.


PaaS: el modelo de plataforma como servicio (PaaS) puede aprovechar los beneficios de la infraestructura del Cloud Computing y, al mismo tiempo, mantener la libertad para desarrollar aplicaciones de software personalizadas. Los usuarios pueden acceder a la PaaS de la misma manera que una aplicación de SaaS. El proveedor mantiene el sistema operativo, la red, los servidores y la seguridad. También puede haber abstracciones en el nivel de aplicaciones que aceleren el desarrollo de aplicaciones y la implementación de varios dispositivos. Con estas abstracciones en el nivel de aplicaciones ausentes, una plataforma tradicional que se ejecuta en un grupo de servidores virtuales con ubicación remota producirá determinados beneficios de capacidad elástica, pero no se puede esperar que acelere la innovación empresarial.


IaaS: la infraestructura como servicio (IaaS) va un poco más lejos en la abstracción, ya que proporciona a las organizaciones la habilidad de aprovechar las capacidades de servidor natas mientras que el resto de la gestión de la plataforma y el software recae en la empresa. Esto puede permitir capacidades adicionales sin preocuparse por los requisitos de hardware.



El poder transformador de la tecnología de la nube


Todas estas capacidades han abierto la puerta de las posibilidades de soluciones y aplicaciones de software a muchos sectores. Al eliminar la barrera de la necesidad de conocimientos técnicos para configurar y mantener la infraestructura, las empresas pueden darse el lujo de contar con una alternativa personalizable, confiable y segura. Dado que la mayoría de los proveedores del SaaS y la PaaS también son consumidores de otros servicios en la nube, cada empresa nueva abre oportunidades que pueden cambiar el mercado para las empresas y sus empleados.

 

¿Qué es Cloud Computing?

El mundo del software cambia y evoluciona constantemente. Cuando Salesforce debutó en 1999, fue el primer servicio empresarial en ofrecer aplicaciones comerciales desde un sitio web normal, lo que el mercado, con el tiempo, denominó Cloud Computing. Desde entonces, Salesforce ha sido pionero en la tecnología en la nube para empresas tanto grandes como pequeñas.

 

Dicho de manera simple, el Cloud Computing es informática que aprovecha la conectividad y la mega escala de Internet. El Cloud Computing democratiza el acceso a capacidades de software de primer nivel, dado que una aplicación de software proporciona servicio a varios clientes. El entorno multiusuario es una distinción arquitectónica clave que diferencia el Cloud Computing de la simple tercerización o los antiguos modelos de proveedor de servicio de aplicaciones. Ahora, las empresas pequeñas pueden sacar partido de la potencia de las grandes tecnologías de una manera que les permita expandirse. El Cloud Computing ofrece a personas y empresas de todos los tamaños la potencia de un conjunto de recursos informáticos bien mantenido, seguro, de fácil acceso y On Demand, como servidores, almacenamiento y datos y software de aplicación. Además, proporciona a las empresas mayor flexibilidad con sus datos y su información, a los que es posible acceder en cualquier momento y desde cualquier lugar. Esto es clave para empresas con oficinas en todo el mundo o en diferentes entornos laborales, incluidas ubicaciones remotas. Y, gracias a la gestión mínima, es posible expandir todos los elementos del software de Cloud Computing a petición. Todo lo que necesita es una conexión a Internet.

 

La nube proporciona servicio a empresas de todos los tamaños... la nube es para todo el mundo. La nube es una democracia”.
— Marc Benioff, director ejecutivo de Salesforce

 

 

¿Cómo funciona el Cloud Computing?

 

Las nubes utilizan una capa de red para conectar los dispositivos de punto final de los usuarios, como equipos o teléfonos inteligentes (junto con una variedad cada vez mayor de dispositivos no tradicionales, como los “portátiles”), a recursos centralizados en un centro de datos. Antes de la nube, las empresas que proporcionaban servicios solo podían ejecutar software de manera confiable si también podían pagar la factura para mantener la infraestructura de los servidores necesarios. Por otra parte, a menudo, el software tradicional requería la contratación o la tercerización de un equipo completo de profesionales de TI para abordar el desfile inevitable de errores, los problemas de servicio y las actualizaciones. El concepto de Cloud Computing se deshace de todos esos problemas y requisitos desactualizados.

 

 

Cloud Computing: por qué es momento de cambiar

 

El Cloud Computing (y su potencial para cambiar la forma en que utilizamos el equipo) ha estado en la mente de líderes en tecnología durante años. Esto es lo que opinó Steve Jobs sobre el tema en 1997:

 

No necesito un disco duro en mi equipo si puedo llegar rápido al servidor... andar llevando estos equipos no conectados es bizantino en comparación”.

 

En ese momento, la idea de utilizar servidores remotos se parecía más a un sueño loco; la mayoría de las personas accedían a Internet mediante módems de 56 k. No obstante, con las redes de fibra óptica e Internet de alta velocidad disponible libremente a precios razonables, la idea se convirtió en realidad.

 

Hoy en día, el mercado de Cloud Computing genera alrededor de 100 mil millones de dólares al año. Se calcula que un 42% de los encargados de tomar decisiones de TI planean aumentar el gasto en Cloud Computing en 2015, con el mayor crecimiento en empresas con más de 1000 empleados (el 52%). Estos son los motivos por los cuales debe considerar el cambio:

 

Para deshacerse del hardware

 

Entonces, ¿por qué esforzarse para adoptar este avance tecnológico? Para empezar, el Cloud Computing quita el hardware de la consideración de la empresa.

Cuando una empresa proporciona su propio software, debe ocuparse de los servidores. Estos servidores requieren un suministro de energía exclusivo y piezas de reemplazo. También es necesario configurarlos y supervisarlos en caso de que tengan problemas de rendimiento y requieran expertos de guardia para solucionarlos.

 

Cuando el software está basado en la nube, desaparecen los costos de infraestructura fluctuantes y potencialmente costos y las preocupaciones. En cambio, esos costos están integrados desde el principio. El proveedor de Cloud Computing es responsable de solucionar todos los dolores de cabeza. Es su trabajo garantizar un proceso sin cortes y homogéneo a cambio de un costo fijo razonable por el software.

 

Para lograr mayor seguridad

 

El Cloud Computing también puede ser extremadamente seguro y, a menudo, superar los niveles de seguridad de la informática tradicional. El Cloud Computing permite a las empresas atraer y conservar personal de seguridad cibernética de mayor calidad (en comparación con empleados de TI en las instalaciones). También permite implementar las tecnologías y las prácticas más recientes, con la ayuda de una visión más amplia de patrones de amenazas globales que la disponible incluso para la mayoría de los gobiernos nacionales. Con decenas o, incluso, cientos de usuarios potencialmente en riesgo de exposición a programas maliciosos, mantener a las organizaciones a salvo puede ser costoso. Los proveedores de Cloud Computing trabajan con un presupuesto mucho mayor (y, como necesitan proteger a todos sus clientes, cada empresa se beneficia del grupo más grande), lo que significa un mayor nivel de seguridad para todos.

 

Con una infraestructura más sólida, supervisión diligente y protocolos de seguridad instaurados, el Cloud Computing puede proporcionar a empresas pequeñas o medianas la misma protección que a las empresas con los mayores requisitos.

 

Para unificar el nivel de la informática

 

El Cloud Computing tiene la capacidad de colocar a todos en el mismo nivel. No importa si tiene cientos de miles de usuarios de la plataforma. El Cloud Computing democratiza la aplicación de software de empresa. Con la elasticidad para aumentar o disminuir la cuota del conjunto de un cliente rápidamente (y, a veces, de manera automática), el usuario final generalmente no necesita saber qué sucede en la nube. Todo lo que debe hacer es iniciar sesión y ocuparse de una tarea necesaria.

 

Características centrales del Cloud Computing

 

  • On Demand: no hay necesidad de consultar a otra persona ni involucrar a un profesional de TI para aprovisionar el servidor o el almacenamiento de red. Puede obtener la potencia informática que necesita cuando la necesita.

  • Varias plataformas: siempre que cuente con una conexión a Internet, puede acceder al servicio desde un equipo portátil, una tablet, un teléfono inteligente o un equipo de escritorio.

  • Recursos en grupo: se sigue el modelo de multiusuario, lo que significa que existen varios usuarios del software.

  • Rápida elasticidad. El usuario recibe una experiencia que aumenta o disminuye según la demanda y el uso real. Imagine un hotel que pudiera cambiar una cama de una plaza por una de dos plazas en la misma “habitación”.

  • Servicio medido. El uso de los recursos se supervisa, se controla y se reporta de manera anticipada. Esto hace que la potencia y la capacidad informáticas sean básicamente lo mismo que pagar por un servicio público.

 

De la privada a la pública: ¿qué nube es la correcta para usted?

 

En el mundo informático, una nube representa una gran red de cables y servidores y los servicios de software que estos proporcionan. Al igual que las nubes pueden formarse de diferentes maneras, desde pequeños nimbos hasta tormentas gigantes, existen varias maneras en que el Cloud Computing puede adquirir forma. Examinemos en mayor detalle algunas de las diferentes opciones basadas en la nube.

 

 

Nubes públicas: es un servicio estandarizado que puede permitir a cientos de miles de empresas utilizarlo de manera simultánea pero independiente. El proveedor de la nube administra la creación del mantenimiento, la seguridad, la flexibilidad y la escalabilidad de los usuarios para todos los usuarios de esa nube. Estas nubes pueden adaptarse a empresas u organizaciones académicas o gubernamentales.

 

Nubes comunitarias: las nubes comunitarias se desarrollan cuando un sector específico tiene determinadas necesidades y requisitos en sus disposiciones de seguridad o tipos de aplicaciones, y diferentes empresas u organizaciones unen sus recursos basados en la nube para solucionar un problema compartido. Un buen ejemplo es el sector de atención a la salud, donde los proveedores de seguros enfrentan requisitos similares a los hospitales para proteger e intercambiar información y registros confidenciales de pacientes. Una nube comunitaria establecida en este espacio podría resolver las necesidades específicas compartidas de ambas partes para la manipulación de registros de pacientes más fácilmente que una solución en la nube general.

 

Nubes privadas: las nubes privadas consisten de una única organización con su propia nube de servidores y software para utilizar sin un punto de acceso público. Generalmente, las empresas que utilizan nubes privadas las gestionan por su propia cuenta. En ocasiones, las organizaciones muy grandes con muchas ubicaciones y unidades de negocios reciben asistencia de terceros para gestionar una nube privada. Tenga en cuenta que los desafíos de la planificación de la capacidad, la procuración del equipamiento, las actualizaciones de software y la administración de la seguridad permanecen completamente a cargo del propietario de la denominada “nube híbrida”, que, esencialmente, es un centro de datos basado en la virtualización en las instalaciones.

 

Nubes híbridas: este tipo de nube es un poco más de nicho y especializada. Según “A View of Cloud Computing”, esta infraestructura de nube se conforma de dos o más infraestructuras de nube distintas (privadas, comunitarias o públicas) que permanecen como entidades únicas, pero están unidas por tecnología propia o estandarizada que permite la portabilidad de aplicaciones y datos (por ejemplo, el estallido en la nube para el equilibro de carga entre nubes).

 

 

Los proveedores de estas nubes pueden configurarlas y darles diferentes formas para cumplir las necesidades específicas de cada empresa.

 

SaaS: el modelo de software como servicio (SaaS) de Cloud Computing se centra en hacer que la aplicación de software esté disponible para el usuario mediante un navegador o la interfaz de un programa. Con este modelo, toda la red subyacente, el sistema operativo y las capacidades funcionan tras bastidores. Esta es una aplicación muy popular del Cloud Computing: se calcula que un 59% del total de las cargas de trabajo de la nube serán software como servicio (SaaS) para el año 2018, un aumento del 41% en 2013.

 

PaaS: el modelo de plataforma como servicio (PaaS) puede aprovechar los beneficios de la infraestructura del Cloud Computing y, al mismo tiempo, mantener la libertad para desarrollar aplicaciones de software personalizadas. Los usuarios pueden acceder a la PaaS de la misma manera que una aplicación de SaaS. El proveedor mantiene el sistema operativo, la red, los servidores y la seguridad. También puede haber abstracciones en el nivel de aplicaciones que aceleren el desarrollo de aplicaciones y la implementación de varios dispositivos. Con estas abstracciones en el nivel de aplicaciones ausentes, una plataforma tradicional que se ejecuta en un grupo de servidores virtuales con ubicación remota producirá determinados beneficios de capacidad elástica, pero no se puede esperar que acelere la innovación empresarial.

 

IaaS: la infraestructura como servicio (IaaS) va un poco más lejos en la abstracción, ya que proporciona a las organizaciones la habilidad de aprovechar las capacidades de servidor natas mientras que el resto de la gestión de la plataforma y el software recae en la empresa. Esto puede permitir capacidades adicionales sin preocuparse por los requisitos de hardware.

 

El poder transformador de la tecnología de la nube

 

Todas estas capacidades han abierto la puerta de las posibilidades de soluciones y aplicaciones de software a muchos sectores. Al eliminar la barrera de la necesidad de conocimientos técnicos para configurar y mantener la infraestructura, las empresas pueden darse el lujo de contar con una alternativa personalizable, confiable y segura. Dado que la mayoría de los proveedores del SaaS y la PaaS también son consumidores de otros servicios en la nube, cada empresa nueva abre oportunidades que pueden cambiar el mercado para las empresas y sus empleados.

 

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