Hace ya 16 años que un grupo de jóvenes investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) revolucionaron el mundo del software científico. Desarrollaron una solución con la que interpretar los conjuntos de datos que se obtienen de los instrumentos de laboratorio, simplificando de este modo la labor de investigación.
El software desarrollado, que había comenzado como una tesis de fin de carrera, cosechó tanto éxito que optaron por hacer un spin-off y crear una empresa. Así nació Mestrelab Research➚, que ha pasado de echar a andar con cuatro trabajadores a rondar ya el medio centenar.
Con cifras de crecimiento que superan el 23%, la empresa tuvo que enfrentarse a estos ritmos de crecimiento desde el principio, puesto que la primera versión de su software no tardó en registrar 25.000 descargas. Aquel éxito marcaría el inicio de la relación Salesforce, tal y como recuerda el CEO de la compañía, Santiago Domínguez: «Nos dimos cuenta de que era imposible gestionar la relación con nuestros usuarios con las herramientas que teníamos y apostamos por Sales Cloud». Más de una década después de aquella primera implantación y con unas previsiones de facturación para 2020 de 6,2 millones de euros-, Domínguez asegura que «la manera en que hemos crecido no habría sido posible sin Salesforce».