Las energías renovables y, más concretamente, la energía solar ha vivido en los últimos años un repunte en España. Termicalia es una microempresa de Madrid que lleva cerca de 15 años especializada en este tipo de instalaciones de energía renovable. A pesar de sus reducidas dimensiones –cuatro empleados en nómina-, de lo competido de este sector y de haber limitado su actividad hasta la fecha a la Comunidad de Madrid, la empresa cuenta con alrededor de 300 clientes recurrentes y una facturación cercana a los 400.000 euros.
En sus inicios, Termicalia se dedicaba al montaje de instalaciones solares tanto térmicas como fotovoltaicas. Sin embargo, tras la llegada del Código de Técnico de la Edificación de 2007, que hacía obligatorias el despliegue y también el mantenimiento de este tipo de instalaciones en obra nueva, la actividad de la empresa se fue decantando progresivamente del lado del mantenimiento y reparación.
Ese giro multiplicó exponencialmente el número de clientes de Termicalia, pero con unas cuantías de facturación por cliente menor. Fue entonces cuando el CEO y fundador de la empresa, Miguel Gómez, tuvo el primer contacto con Salesforce, cuya tecnología había conocido en el mundo de las televisiones de pago del que procedía. Pese al tamaño de su organización, optó por Salesforce Sales Cloud para reducir la carga administrativa que esta diversidad de pequeñas operaciones traía consigo.
A pesar de no tener conocimientos ni de informática ni de ingeniería, el propio Gómez cuenta que lo descargó y lo fue configurando él mismo. «Gracias a Salesforce conseguí ordenar toda mi gestión de oportunidad y de ventas, puesto que el volumen comenzaba a desbordarme», aseguró Gómez.