¿Cómo funciona la planificación de recursos empresariales?
La planificación de recursos empresariales (ERP) funciona creando una única base de datos que recopila información de todos los departamentos y la pone a disposición de todos. Esto no significa que todos los equipos puedan verlo todo; más bien, el ERP facilita que cada equipo obtenga de los demás equipos la información que más necesita. Por ejemplo, cuando un comercial introduce un nuevo candidato o cierra una venta, esos datos pasan inmediatamente a formar parte del sistema central; también pueden ponerse en marcha otras actividades, como el seguimiento de ese candidato o la actualización de las previsiones de ingresos.
Cuanto más interconectados estén tus datos, más fácil resultará gestionarlos: habrá menos duplicados, menos errores y menos información desactualizada. Los datos de contacto de un cliente, por ejemplo, se actualizan en todas partes, de modo que aparecen correctamente tanto en su historial de pedidos como en los sistemas de pago.
Hay muchas entradas e integraciones para crear esta fuente central de información fiable, pero una vez que se dispone de un ERP, se pueden coordinar flujos de trabajo fluidos en toda la empresa. Por ejemplo, si un cliente minorista realiza un pedido, el sistema comprueba automáticamente los niveles de inventario, reserva los productos, genera los documentos de envío, notifica al equipo de almacén, crea las facturas y actualiza las previsiones de ventas. Cada equipo recibe una notificación en tiempo real y puede dar el siguiente paso, lo que agiliza considerablemente el proceso de gestión de pedidos.