¿Por qué los directores ejecutivos requieren alfabetización en IA?

Las competencias tradicionales de la alta dirección ya no bastan. Los directivos han de combinar una alfabetización en IA con habilidades sociales.
Key Takeaways
Contar con experiencia financiera, ejecutar una sólida gestión de cuentas de resultados y desplegar habilidades organizativas y operativas ya no es suficiente. Si los directores ejecutivos quieren ser competitivos y alcanzar el éxito deben contar con una mayor alfabetización en IA. Según recientes estudios, solo el 8% posee «niveles sustanciales de conocimiento conceptual» en IA.
«Ya hemos superado el punto en el que la estrategia de IA puede delegarse», afirma Faisal Hoque, fundador de la empresa de transformación digital y liderazgo Shadoka. Los ejecutivos que apuestan por la IA precisan asesores para traducir una tecnología que no comprenden del todo. Su formación, sencillamente, no está en línea con la nueva era de la IA.
¿Por qué el nuevo escenario demanda una mayor alfabetización en IA?
Cuando hablamos de contar con mayor formación en IA no nos referimos a saber programar, sino a hablar el lenguaje de la tecnología con fluidez. Según Boston Consulting Group (BCG), la mayoría de los directores ejecutivos no piensan a lo grande sobre la IA. La consultora lo compara con la llegada de la electricidad: la disrupción en las fábricas no llegó con las bombillas, sino con las máquinas eléctricas.
Quienes carecen de la debida alfabetización en IA se contentan con optimizar la resolución de incidencias de soporte, no con transformar la manera de trabajar. Deberían estar rediseñando la fábrica en vez de encender bombillas, pero no se puede rediseñar aquello que no se entiende. Un líder con mentalidad tecnológica, en cambio, impulsa la empresa agéntica, con agentes de IA ejecutando procesos de negocio completos. Los agentes colaboran para habilitar modelos de negocio completamente nuevos que aún no hemos ni imaginado.
La IA ya impacta de forma transversal en toda la organización:
- Ventas: Comerciales interactuando ininterrumpidamente con clientes potenciales.
- Soporte: Resolución autónoma de incidencias.
- Desarrollo: Escritura de código y contenido de marketing.
- Cadena de suministro: Predicción de interrupciones de forma proactiva.
- Estrategia: Uso de modelos para definir el rumbo de la compañía.
- Producto: Generación y pruebas de concepto.
¿Por qué no basta solo con más alfabetización en IA?
La tecnología es solo una parte del cambio. La otra es profundamente humana.¿Recordáis la ansiedad que se generó entre los empleados durante la pandemia de COVID? En cierto modo, la IA también ha generado esa inquietud, ese temor a dejar de ser relevante, a perder el empleo. En este contexto, un buen líder ha de desplegar todas sus habilidades sociales, disipar esos temores como en pandemia.
«Los directores ejecutivos de hoy deben ser los grandes orquestadores de la IA», afirma Hoque. Gracias a esta conexión humana y a su mayor formación en IA, los directivos son la piedra angular de la transformación digital. Han de visualizar un organigrama en el que la creatividad humana se amplifica con agentes digitales, identificando qué partes del negocio están listas para la autonomía.
Gracias a estas nuevas competencias, la alta dirección puede asignar recursos a las mejores iniciativas de IA. Los directores ejecutivos son claves para “modelar la transformación cultural que exige la IA, compartiendo su propio proceso de aprendizaje y sus errores», según Hoque. La próxima generación de directores ejecutivos deberá actuar y transformar al mismo tiempo, guiando a su plantilla a través de sus temores e inquietudes.
¿Cómo afecta a los directores ejecutivos esta formación en IA?
Podría decirse que ya ha comenzado a reconfigurarse el circuito de formación de los líderes del futuro. A finales de 2024, el 78% de las escuelas de negocios había integrado la IA en sus planes de estudio, según el Graduate Management Admission Council. Más allá de la gestión técnica, estos planes combinan la experiencia práctica con sistemas, datos y desarrollo.
Si un ejecutivo quiere triunfar, ha de saber que será evaluado por su capacidad para poner en práctica la tecnología. Resulta sintomático que el 69% de las empresas de Fortune 500 ya sitúa a ejecutivos tecnológicos en los niveles más altos de toma de decisiones.
Según un informe de Heidrick & Struggles, aunque la vía CFO/COO sigue predominando, existe una preferencia creciente por perfiles más interdisciplinares. Ahí es, precisamente, donde mejor encajan quienes cuenten con experiencia en transformación tecnológica y hayan tenido responsabilidad directa sobre ingresos.
En el contexto actual, ya no basta con gestionar el rendimiento de la empresa, ahora la alta dirección ha de ejecutar y transformar al mismo tiempo. Los directores ejecutivos necesitan evaluar una estrategia de IA, valorar capacidades técnicas y liderar a sus organizaciones en este cambio de paradigma. Asistimos a una reinvención tecnológica y una revolución del entorno laboral a una velocidad sin precedentes y el directivo ha de ser su timonel.
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La alfabetización en IA ya no es una opción para los directores ejecutivos
La época en la que la tecnología podía tratarse como una función administrativa delegable se acabó; hoy es una palanca estratégica (posiblemente, la más importante). Los líderes que definirán la próxima década serán directores ejecutivos bilingües, capaces de hablar tanto el lenguaje de las pérdidas y ganancias como el de la tecnología.
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El redactor que elaboró este artículo contó con la ayuda de la IA.
Preguntas frecuentes
No se trata de saber programar, sino de poseer el conocimiento conceptual necesario para evaluar estrategias de IA, valorar capacidades técnicas y liderar la transformación cultural de la empresa.
Porque influye en todas las áreas del negocio y redefine la ventaja competitiva.
A través de formación ejecutiva, experiencia práctica y colaboración con expertos tecnológicos.
No, las complementa. La clave está en combinar liderazgo, negocio y tecnología.









