Desde la botella de gas industrial que permite saber al almacén cuándo es necesario cambiarla y el implante coronario que permite que un médico pueda monitorizar a su paciente de forma remota hasta la nevera que anuncia cuándo necesita volver a llenarse, las aplicaciones de IoT para empresas y consumidores continúan proliferando.
 
Alrededor de 8300 millones de dispositivos ya están conectados al IoT, desde los Fitbits en nuestras muñecas y el Wi-Fi de nuestros coches hasta sistemas de domótica como Nest y sistemas de iluminación y calefacción como  Connected Home de Centrica  . Según una estimación de Gartner, en 2020 probablemente habrá 20 400 millones de "cosas" conectadas.
 
Aplicaciones para consumidores
 
Tecnología portátil, domótica, vehículos conectados, aplicaciones de salud y fitness, dispositivos inteligentes.
 
Fabricación
 
Control inteligente de los sistemas y procesos de fabricación, optimización de plantas, gestión de seguridad y salud.
 
Medicina
 
Supervisión sanitaria a distancia, sistemas de alerta de emergencias, dispositivos inteligentes como audífonos y monitores cardiacos portátiles, gestión inteligente de camas.
 
Agricultura
 
Supervisión de ganado y cosechas basada en aplicaciones, y sensores ambientales que recopilan información sobre granjas con el fin de optimizar el rendimiento.
 
Protección medioambiental
 
Supervisión de niveles de contaminación, hábitats de vida natural y estado del suelo, y sensores sísmicos de alerta temprana.
 
Gestión de infraestructuras
 
Supervisión de puentes, tráfico, parques eólicos y vías férreas para mantener la seguridad y alertar sobre necesidades de reparación.
 
Energía
 
Control remoto de sistemas de calefacción domésticos y conexión de monitores de consumo doméstico de energía a la red inteligente para equilibrar el uso de la energía.
Los consumidores están cada vez más familiarizados con una amplia gama de tecnologías que utilizan el Internet de las cosas. Existen dispositivos que, por ejemplo, pueden informar a los padres del patrón de respiración y de los latidos del bebé durante la siesta, recordarnos que hemos olvidado tomar la medicación del día, calcular cuántos kilómetros hemos recorrido o indicarnos cómo obtener una mayor eficacia del sistema de calefacción.

Pero los dispositivos del IoT no se limitan a las comodidades del hogar dentro del ámbito de consumo.

Esta comunicación entre máquinas se utiliza ampliamente en los sectores energético y de fabricación, por ejemplo, para realizar el seguimiento de las operaciones de la maquinaria, informar de fallos y emitir alertas al servicio técnico. En el sector de la agricultura, los productores y agricultores cuentan con tractores con conducción automática, sensores para mejorar la producción en conjunto con imágenes obtenidas por satélite y sensores ambientales inalámbricos para controlar las cosechas y el ganado.

Desde unidades de disco duro para ordenadoras hasta coches y aviones, los dispositivos con capacidad para el IoT pueden detectar el momento en que los componentes presentan fallos o se aproximan al final de su vida útil. No solo pueden comunicar esta información a una empresa a través de su sistema de CRM  , sino que también pueden tomar medidas, tales como pedir piezas de repuesto o solicitar un dispositivo completamente nuevo. Todo ello antes de que el propietario o el usuario sean aún conscientes del problema. También pueden comunicar mensajes importantes.
Zero Motorcycles  pretende ofrecer una perfecta experiencia de cliente gracias a sus bicicletas conectadas. Si un propietario tiene un problema mecánico, solo tiene que tocar el botón de ayuda en la aplicación Zero Motorcycles y obtener asistencia técnica in situ: Zero puede acceder a datos clave de manera remota, diagnosticar el problema y programar una cita, si es necesario.
 
Gracias a Trailhead, nuestra plataforma de aprendizaje, podrá desarrollar sus conocimientos sobre el IoT.
 
Para que el Internet de las cosas (IoT) funcione, se incorporan sensores y chips informáticos que pueden conectarse a Internet en objetos tales como equipos de fábricas, automóviles, edificios y dispositivos. Posteriormente, estos transmiten y reciben datos a través de Internet, normalmente reaccionando según reglas de eventos predeterminados. Los dispositivos también pueden enviar los datos recopilados a servicios informáticos en la nube a través de Internet, Bluetooth, NFC, etc. A continuación, los datos pueden agregarse y analizarse por parte de las empresas para mejorar o reforzar sus servicios, o bien para identificar errores.
 

Con el Internet de las cosas aún en sus inicios, las empresas siguen encontrando aplicaciones para mejorar sus sistemas y procesos. No obstante, entre los beneficios que se obtienen actualmente se incluyen los siguientes:

  • Mejora de la productividad en la automatización de procesos
  • Reducción de residuos a partir de la supervisión de existencias más inteligente
  • Reducción del tiempo perdido en averías de equipos
  • Ahorros de costes y beneficios ecológicos como consecuencia de la reducción del consumo energético
  • Producción más eficiente a partir de diagnósticos en tiempo real
  • Mejora de los niveles de servicio y la experiencia del cliente mediante la previsión de problemas y la respuesta proactiva
  • Mejora de la rentabilidad
  • Toma de decisiones estratégicas más informadas

Una forma importante en que el IoT puede ayudar a las empresas es en el uso de la información procedente del Big Data, que puede ser difícil de gestionar sin la implementación de los procesos automatizados adecuados.

El IoT permite a las organizaciones reunir y analizar información de clientes en tiempo real sin necesidad de un intermediario humano que la recopile e introduzca, ni los límites de volumen de datos que implica necesariamente dicha información. Esto, a su vez, significa que las estrategias de marketing y del diseño de productos pueden ser más informadas al disponer de datos más exactos del mundo real.

Por ejemplo, si un nuevo producto no ofrece un rendimiento tan bueno como el previsto, la obtención más rápida de estos datos hace que las organizaciones se encuentren en una mejor posición para decidir cómo reaccionar y les ayuda a ahorrar dinero, ya que les permite prevenir o modificar un error de cálculo estratégico.

Y, por supuesto, el IoT constituye una gran oportunidad de negocio por sí misma.

En 2017, en términos de gastos en hardware, se estableció que el uso de cosas conectadas entre empresas generó 964 000 millones de dólares en ventas de hardware, según Gartner. Las aplicaciones de consumidores ascenderían a 725 000 millones de dólares (2017), según las mismas cifras, y se estableció que en 2020 el gasto en hardware de ambos segmentos alcanzaría casi 3 billones de dólares. 

 
Descubra cómo puede aportar valor empresarial significativo a cada uno de los dispositivos conectados con Salesforce IoT.
 
La explicación de la enorme expansión del IoT es que todo se encuentra en una posición que la permite, especialmente el aumento del smartphone junto con las mejoras de procesamiento y de comunicación. Según eMarketer, a finales de 2018 más de un tercio de la población mundial utilizará un smartphone.

Esto ha llevado a la explosión en el uso de la nube  y de las aplicaciones en la nube como los sistemas de CRM y el correo electrónico, a los que se puede acceder desde cualquier lugar, gracias a los dispositivos móviles conectados a Internet. Ahora los empresarios pueden acceder a las aplicaciones de sus empresas desde cualquier parte sin restricciones en relación con las redes corporativas y las ubicaciones geográficas específicas.

La pieza final del rompecabezas es la tecnología de redes sociales y la adopción de redes de comunicación y de comunidades como una forma de recibir información, colaborar con los demás y garantizar que la información adecuada se transmite a las personas adecuadas.

Mediante la publicación y exposición de las interfaces de programación de aplicaciones (API), por ejemplo, las plataformas como Salesforce Platform  garantizan que la información del Internet de las cosas puede transmitirse directamente al sistema de CRM y a otros sistemas de software donde su valor puede aprovecharse al máximo. Desde allí, se puede acceder a ella desde cualquier parte  : en un ordenador, un smartphone o cualquier otro dispositivo móvil.
El crecimiento de los dispositivos conectados y el IoT ya está afectando a la forma en que funcionan las empresas. Los clientes esperan una respuesta rápida, eficaz y personal a sus preguntas y cuestiones; la automatización de procesos de forma que ayude a reducir los costes y a mejorar la fiabilidad es una ambición empresarial en la que el IoT puede desempeñar un papel esencial.

No hace mucho, las relaciones con los clientes se construían sobre los cimientos del cara a cara y el contacto por teléfono. Una cadena de comunicación larga e indirecta desplegada entre el productor y el cliente, con personal minorista, representantes de ventas, departamentos de reparaciones y departamentos de reclamaciones como vínculos entre los dos. Ahora las expectativas de los clientes son mucho mayores y las empresas deben cubrir estas expectativas asegurando que sus capacidades de atención al cliente están a la altura de las operaciones que llevan a cabo.

El Internet de las cosas lo permite. La información acerca de los clientes puede enviarse automáticamente a la plataforma de CRM de una organización en tiempo real.
  • Cómo y dónde se están utilizando productos que se han adquirido
  • Con qué los están utilizando
  • Si sus compras funcionan correctamente

Por ejemplo, Toyota Friend, que se basa en Salesforce Chatter, permite a los usuarios interactuar con sus coches, el concesionario e incluso Toyota. Además de avisar a los conductores cuando tiene que cargar la batería EV o PHEV, permite que el coche "tuitee" información de servicio al propietario.

Este es solo un ejemplo de cómo el IoT permitirá que la empresa tenga información de sus clientes de una manera totalmente nueva y con un nivel de detalle que hasta ahora había sido imposible.

Los límites del futuro del Internet de las cosas solo se encuentran en la imaginación.

Las personas ya están pensando en formas en que pueda ayudarles a mejorar su calidad de vida. Por ejemplo, las ciudades inteligentes pueden incorporar semáforos que se adapten al tamaño de las colas, indicaciones de límites de velocidad que se adapten a las condiciones meteorológicas y del tráfico, y papeleras que alerten a las autoridades cuando estén casi llenas.

Entre otras aplicaciones se pueden incluir la supervisión de la contaminación para alejar el tráfico rodado de las zonas afectadas, edificios que detectan intrusos y fugas de agua y monitorizaciones remotas de pacientes por parte del personal médico.

Las enormes ventajas que entraña el IoT cambia las reglas del juego tanto para los consumidores como para las empresas.