¿Qué son los agentes autónomos? Guía completa
Los agentes autónomos son una forma avanzada de IA que puede ejecutar de forma independiente una serie de tareas y aprender sobre la marcha. Esto es lo que eso significa para su negocio.
Los agentes autónomos son una forma avanzada de IA que puede ejecutar de forma independiente una serie de tareas y aprender sobre la marcha. Esto es lo que eso significa para su negocio.
Las empresas están empezando a descubrir el potencial de la inteligencia artificial (IA) a través de los agentes de IA, que mejoran la eficiencia y las interacciones con los clientes. Los agentes autónomos, sin embargo, van un paso más allá, puesto que se optimizan continuamente mediante el aprendizaje automático sin necesidad de intervención humana.
¿Qué significa esto para su negocio? Que cuenta con un equipo de agentes de alto rendimiento adaptados a las necesidades de cada departamento. Al poder acceder la IA autónoma instantáneamente a los datos fiables que tiene sobre sus clientes, le proporciona la información más actualizada y precisa a su personal y a sus consumidores.
Aquí tiene un análisis completo sobre qué son los agentes autónomos de IA, cómo funcionan y cómo pueden ayudar a diferentes sectores y equipos a aprovechar al máximo la inteligencia artificial.
Temas que abordaremos:
Un agente autónomo es una forma avanzada de IA capaz de comprender y responder consultas, así como de actuar sin intervención humana. Cuando se le asigna un objetivo, puede generar sus propias tareas, completar las que tiene asignadas y pasar a la siguiente, hasta alcanzar dicho objetivo.
A diferencia de los programas de software tradicionales que siguen reglas predefinidas, los agentes autónomos pueden operar en entornos dinámicos, lo que los hace ideales para tareas complejas en el servicio de atención al cliente, marketing, comercio, ventas y mucho más.
Si bien los agentes autónomos de IA no precisan de ayuda humana para completar sus tareas, aún necesitan que les expliquemos las metas y el objetivo principal que queremos que cumplan.
Los agentes autónomos funcionan gracias a una combinación de tecnologías avanzadas, entre ellas el aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural (PLN) y el análisis de datos en tiempo real. A continuación se explica más detalladamente cómo funcionan:
Todos los agentes autónomos son técnicamente agentes de IA, pero no todos los agentes de IA son autónomos. Entre los agentes de IA se incluyen los de asistencia, como los copilotos, que requieren intervención humana para completar muchas tareas. Si bien tanto los agentes de IA de asistencia como los autónomos pueden aprender y tomar decisiones a partir de información nueva, solo los autónomos pueden realizar varias tareas de forma consecutiva. Los agentes de IA son más bien una herramienta esencial para que los trabajadores se centren mejor en lo que de verdad importa, mientras que los agentes autónomos pueden ejecutar tareas y procesos por sí solos.
Los agentes de IA están pensados para colaborar con personas, mientras que los autónomos son autosuficientes y apenas requieren intervención humana (algunos, ninguna).
Con esta tecnología, los bancos pueden utilizar Agentforce para gestionar de forma autónoma un cobro disputado a través de diversos canales, como la aplicación bancaria, mensajes de texto, el sitio web o llamadas telefónicas. Agentforce for Banking utiliza los flujos de servicios predefinidos de Financial Services Cloud para presentar la reclamación y cumplir la normativa de notificación, comprobar el historial de transacciones y los patrones de gasto del cliente, avisar al comercio e incluso emitir un crédito provisional o una tarjeta nueva.
Los agentes autónomos solo derivan al personal la revisión y concesión de autorizaciones, ahorrándole así tiempo y permitiéndole centrarse en interacciones más complejas con los clientes.
Los agentes autónomos de seguros pueden actualizar la cobertura y ofrecer mejores precios o cobertura a los asegurados aptos, actualizar a los beneficiarios, organizar la agenda de los peritos de siniestros y mandarlos adonde corresponde, e incluso emitir resguardos de reclamaciones o renovaciones de pólizas; todo ello sin intervención humana.
Los asesores patrimoniales informaron que el 67 % de su trabajo diario es trabajo administrativo sin valor agregado. Agentforce puede reducir el tiempo que los empleados dedican a este tipo de tareas, para que puedan centrarse en cuestiones más importantes. Agentforce puede planificar, programar y resumir las reuniones con los clientes, y luego redactar las comunicaciones con los clientes para las reuniones de seguimiento.
Los agentes autónomos de Agentforce investigarán los temas de debate —como el rendimiento de los bonos—, examinarán la exposición a empresas internacionales o incluso verificarán las credenciales de la cuenta para validar los poderes notariales y garantizar el cumplimiento normativo. Incluso derivarán cualquier comunicación a los supervisores debidamente acreditados para asegurar que todo esté bien controlado y supervisado.
Mediante el uso de agentes autónomos en la atención sanitaria, puede mejorar la experiencia de los pacientes. Un agente de IA autónomo puede interactuar con los pacientes, los prestadores sanitarios y las aseguradoras para resolver consultas, proporcionar resúmenes y tomar medidas. Por ejemplo, un agente de servicios al paciente puede responder preguntas sencillas del paciente y ayudar a programar citas con el mejor médico para sus necesidades. El agente autónomo puede revisar la cobertura, resumir los antecedentes médicos y aprobar solicitudes de atención.
Para las empresas minoristas, los agentes autónomos pueden hacer mucho sin intervención humana, como compartir información sobre campañas, gestionar de forma diligente las comunicación con los clientes y resolver casos.
Un agente autónomo asesor de compras es como un conserje digital para los compradores en línea: utiliza la IA generativa para ayudar a los clientes en sitios de comercio electrónico, chats o aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Mientras que los chatbots básicos solo son capaces de responder preguntas predefinidas, los agentes autónomos de IA pueden aprender del comportamiento y las preferencias de los consumidores. Esto permite a las personas usar el lenguaje natural cuando buscan, obtener respuestas conversacionales y añadir rápidamente productos al carrito para comprarlos al momento.
Un agente autónomo de telecomunicaciones responde más rápido las consultas sobre facturación. Por ejemplo, si un cliente presenta una reclamación sobre un cargo en su cuenta, el agente autónomo analiza las facturas mensuales anteriores, identifica el problema y valida la solicitud de disputa. Así, los clientes enseguida obtienen la ayuda que necesitan y los agentes humanos pueden dedicarse a los casos de mayor prioridad.
No todos los agentes autónomos son iguales: existen muchos tipos y cada uno funciona de un modo distinto para alcanzar sus objetivos. Veamos a continuación algunos de los tipos más comunes entre los que puede elegir.
Los agentes autónomos ofrecen un amplio abanico de posibilidades y su utilidad no se limita a un solo equipo o departamento. Veamos cómo pueden impulsar los agentes autónomos de IA el rendimiento en toda su empresa.
Apenas estamos empezando a comprender el increíble potencial de los agentes autónomos en el servicio de atención al cliente. Con todo, enumeramos algunas aplicaciones útiles:
Los agentes autónomos pueden ayudar a su equipo de ventas a obtener clientes potenciales y hacerlos avanzar por el embudo las 24 horas del día. Los agentes de desarrollo de ventas (SDR), como los de Agentforce, responden de forma autónoma las preguntas de los clientes sobre productos, gestionan las objeciones y reservan reuniones para sus comerciales.
A partir de los datos fiables de sus clientes, los agentes autónomos responden las consultas y toman medidas con tino. Usted puede decidir con qué frecuencia, en qué canales y cuándo se involucrarán sus agentes de IA autónomos antes de derivar un caso al personal para cerrar un acuerdo. Los agentes pueden contactar con los empleados por los canales que estos prefieran, como SMS o WhatsApp, y en cualquier idioma.
No es necesario tener un personal de compras que guíe a los clientes hacia el producto adecuado: los agentes autónomos pueden hacerlo. Con los agentes autónomos de IA, les dará a los compradores su propio asistente personal, sin importar la hora que sea o dónde se encuentren.
Los agentes autónomos pueden consultar el historial de compras y las preferencias de los consumidores para recomendarles productos a medida, ayudándolos a comprar con mayor rapidez. Gracias a Agentforce, también pueden responderles a través del sitio web o por el canal que prefieran, como WhatsApp.
Los equipos de comercio también pueden utilizar agentes autónomos de IA para crear e implementar promociones específicas y relevantes.
Cuando su equipo de marketing utiliza agentes autónomos, puede crear, gestionar y optimizar campañas de principio a fin con total facilidad. Esta tecnología ahorra tiempo a los profesionales del marketing generando el plan de la campaña, la segmentación del público objetivo y el contenido. Asimismo, es capaz de crear un recorrido del cliente en Flow, la herramienta de automatización de Salesforce.
Los agentes autónomos analizan su rendimiento según los indicadores clave que usted establezca y sugieren mejoras de forma continua y diligente.
Implementar agentes autónomos requiere una planificación y ejecución meticulosas. A continuación, recomendamos ciertas prácticas para que vaya todo sobre ruedas:
Si está buscando integrar agentes autónomos en su negocio, Agentforce puede ayudarle. Le contamos cómo hacerlo:
Con independencia del equipo o del sector, los agentes autónomos pueden ayudar a su empresa a ser más eficiente. Al delegar las tareas más tediosas y que más tiempo consumen en agentes autónomos de IA, sus empleados pueden centrarse en lo que más importa: sus clientes.
Los agentes autónomos son un tipo más avanzado de agente de IA, con un mayor nivel de independencia. Aunque los agentes de IA convencionales pueden realizar tareas y tomar decisiones, suelen requerir una intervención humana más directa o actuar dentro de límites más definidos. Los agentes autónomos, en cambio, son capaces de planificar, priorizar y tomar decisiones en múltiples pasos de forma autónoma para alcanzar un objetivo complejo. Se adaptan y aprenden de forma continua, con una supervisión humana mínima o nula una vez asignada su misión principal.
Los agentes autónomos están diseñados para operar de forma independiente, sin necesitad de instrucciones humanas constantes. Pueden fijar sus propios subobjetivos y tomar decisiones para alcanzar un objetivo mayor. Estos agentes aprenden de su experiencia y adaptan su comportamiento cuando las situaciones cambian. Además, poseen "percepción", lo que significa que pueden recopilar y comprender información de su entorno, ya sean datos digitales o información de la vida real.
Los agentes autónomos suelen seguir un ciclo. En primer lugar, perciben o recopilan información de su entorno mediante datos o sensores. A continuación, razonan sobre esa información, toman decisiones y planifican los siguientes pasos necesarios para lograr su objetivo. Tras la planificación, actúan ejecutando tareas o enviando instrucciones a otros sistemas. Por último, reciben valoraciones sobre sus acciones, aprenden de los resultados y ajustan su comportamiento futuro.
Los agentes autónomos ya están presentes en muchos ámbitos. Los coches autónomos son un ejemplo claro: perciben su entorno, toman decisiones de conducción y circulan de forma independiente. En las fábricas, los robots autónomos pueden gestionar el inventario y trasladar productos sin intervención humana. En el sector financiero, algunos sistemas de IA monitorizan los mercados y ejecutan operaciones por su cuenta. Además, algunos chatbots avanzados son capaces de resolver problemas complejos de los clientes sin necesidad de intervención humana.
Los agentes de IA basados en reglas siguen instrucciones estrictas preprogramadas, del tipo "si pasa esto, haz esto". Hacen exactamente lo que se les indica y no pueden ir más allá de sus reglas. Los agentes autónomos, en cambio, son mucho más flexibles y adaptativos: en lugar de limitarse a seguir reglas, pueden razonar, aprender de la experiencia y tomar decisiones dinámicas para resolver problemas incluso en situaciones inesperadas. Los agentes autónomos son capaces de encontrar nuevas formas de alcanzar sus objetivos, mientras que los agentes basados en reglas se ciñen a un guion predefinido.
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