Safari365 se puso manos a la obra y utilizó la iteración rápida.
Safari365 comenzó con agentes internos para poder supervisarlo todo de cerca. Fue un proceso intencional e iterativo: probaban una conversación en el Centro de pruebas de Agentforce, detectaban un problema y, a continuación, ajustaban las instrucciones o los temas. Al principio, por ejemplo, el agente empezó a incorporar notas internas como “El cliente aún no está listo para reservar” en mensajes destinados a los viajeros. En el desarrollo de su agente interno, Safari365 mantuvo un enfoque que incluía la intervención humana, por lo que no llegó a enviarse ningún mensaje, pero les sirvió como recordatorio de la importancia de prestar atención y aplicar las salvaguardas adecuadas
Debido a que Agentforce está configurado en lenguaje natural, y lo entiende, el director general de Safari365, Marcus Brain, pudo aplicar cambios sin tener que esperar a los desarrolladores. De hecho, Brain desarrolló dos agentes personalmente. La posibilidad de crear agentes y perfeccionarlos de forma independiente convirtió a Agentforce en el producto de Salesforce con el menor tiempo hasta la obtención de valor que han implantado: tan solo seis semanas desde la firma hasta la puesta en producción.
Hasta el día de hoy, Safari365 mantiene un ciclo de feedback ajustado. Si alguien detecta una alucinación o problema, el equipo interviene y lo soluciona de inmediato.
Aprendizaje
Safari365 atribuye su éxito a la simplicidad de las herramientas y a una mentalidad de propiedad radical. Brain es capaz de crear 10 iteraciones de una conversación en el tiempo que le habría tomado programar una reunión con un desarrollador. Ese nivel de control les permite mantenerse muy cerca tanto de la experiencia del cliente como del riesgo.
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