IA en la Administración pública Principales casos de uso en el Sector público
Descubra el futuro de la IA en la Administración pública con casos de uso, aplicaciones y retos a los que se enfrentará el sector público.
Descubra el futuro de la IA en la Administración pública con casos de uso, aplicaciones y retos a los que se enfrentará el sector público.
La revolución de la IA ya ha comenzado y ha llegado el momento de ver cómo podemos aplicarla a la Administración pública para agilizar los procesos tanto para organizaciones como para ciudadanos.
En las organizaciones del sector público y la Administración pública, un CRM específico con capacidades de IA puede ayudarle a ser más eficiente y a mejorar el servicio a la ciudadanía, por ejemplo, agilizando el procesamiento de datos, automatizando procesos y optimizando las comunicaciones con los ciudadanos.
Es el momento de que los organismos públicos empiecen a concienciar sobre la importancia de la IA en la Administración pública. En este artículo, le contaremos las oportunidades que la IA ofrece a los organismos públicos y los retos a los que se enfrenta para adoptarla.
Índice:
La llegada de la IA se ha convertido en un momento perfecto para que los trabajadores adquieran nuevas habilidades con el uso de software para la Administración pública y proteger su futuro. Con estos conocimientos tan demandados sobre la IA, los empleados podrán servir mejor a la ciudadanía y mejorar la confianza entre los sectores público y privado. Una de las mayores preocupaciones sobre el auge de esta tecnología y todo lo que se ha invertido en ella es la crisis de formación en IA. Una encuesta de SAS a responsables de las principales empresas estadounidenses de nueve sectores diferentes, incluido el sector público, ha publicado que el 63 % considera que no cuenta con los recursos adecuados sobre IA y aprendizaje automático.
Esta brecha de competencias y la apuesta por la adopción inmediata de muchos responsables en empresas públicas y privadas son motivos de preocupación entre el personal.
En marzo de 2023, el banco de inversiones Goldman Sachs predijo que la IA podría acabar reemplazando 300 millones de empleos a tiempo completo en todo el mundo y afectar a aproximadamente una quinta parte del mercado laboral, con un impacto especial en puestos tradicionalmente considerados a salvo de la automatización, como los administrativos y jurídicos.
Sin embargo, también se generarán nuevos empleos; la incógnita es si se compensarán todos los puestos perdidos. El Informe sobre el Futuro del Empleo del Foro Económico Mundial concluye que cerca del 75 % de las empresas encuestadas tienen previsto adoptar la IA, el 50 % prevé que creará empleo y el 25 %, que lo destruirá.
Por eso es tan importante que los empleados afectados por este cambio adquieran las competencias necesarias para centrarse en tareas estratégicas mientras la IA se encarga de las más básicas. Es el momento perfecto para que la Administración pública adopte la IA, pero primero hay que asegurarse de contar con los datos seguros y adecuados que necesita la IA, y de que sus empleados tienen un buena formación para trabajar con ella.
La modernización de los datos es el primer paso para preparar una organización de cara a un futuro optimizado para la IA. Además, es un ámbito en el que los empleados pueden mejorar sus competencias y reorientarse profesionalmente mientras la IA empieza a desplazarlos de los flujos con menor valor.
La IA en el sector público tiene el potencial de mejorar significativamente las operaciones para que satisfagan las necesidades de los ciudadanos con más eficacia. Los casos de uso son prácticamente infinitos : desde gestionar el tráfico y la prestación de servicios sanitarios hasta el procesamiento de los interminables trámites y formularios administrativos que congestionan prácticamente a todos los organismos.
Los organismos sanitarios están empleando la IA en numerosas aplicaciones, como acelerar los ensayos clínicos de medicamentos o detectar y prevenir la próxima pandemia .
Los organismos de seguridad pública utilizan la IA para reforzar a sus equipos, acelerar las operaciones y analizar grandes conjuntos de datos.
Podemos seguir enumerando ejemplos: identificar deficiencias de la infraestructura y las soluciones más eficientes y eficaces, maneras más optimizadas de implementar redes de seguridad que también detecten el fraude, opciones de autoservicio para las consultas de los ciudadanos, u optimizar sistemas judiciales con casos pendientes acumulados .
El gran abanico de aplicaciones de la IA en la Administración pública genera una enorme necesidad de trabajadores con competencias digitales. Sin embargo, uno de los factores que obstaculiza la adopción ágil y completa de esta tecnología por parte de los organismos públicos es la falta de competencia en IA y gestión de datos dentro de la propia plantilla.
Los empleados públicos no cuentan con formación en ciencia de datos ni en otras habilidades necesarias relacionadas con la IA para gestionar los datos de los ciudadanos a gran escala y crear modelos de IA que beneficien al público general.
¿Cómo podemos conseguir que los empleados confíen en sus propias capacidades y no sientan que se quedan atrás en un entorno que cambia tan rápido? ¿Y cómo les damos las herramientas adecuadas para garantizar la equidad, la accesibilidad y la seguridad? Este es un punto especialmente importante para las organizaciones del sector público que tienen la responsabilidad añadida de cumplir con algunos de los estándares de seguridad más estrictos del mundo.
Una formación adecuada en el uso responsable de la IA es el siguiente paso para estas organizaciones, que permitirá al sector público prestar un mejor servicio a la ciudadanía.
Ahora que ya hemos hablado de la importancia de la formación en IA, es el momento de ver cómo están afrontando esta oportunidad otras organizaciones de todo el mundo.
Finlandia lanzó Elements of AI en 2018 , un conjunto de cursos online gratuitos para aprender sobre los aspectos básicos de la IA y orientados a cualquier ciudadano sin conocimientos especializados. Incluyen recursos de autoaprendizaje, contenido interactivo y actividades prácticas que enseñan los conceptos, los métodos de uso y las limitaciones de la tecnología. El objetivo del Gobierno finlandés era formar al menos a un 1 % de la población, una cifra que pronto se alcanzó y se superó. Actualmente, los cursos están disponibles en más de 20 idiomas y ya los han completado un millón de personas de todo el mundo.
Paralelamente, AI Singapore ha lanzado el programa AI for Everyone , una iniciativa a nivel nacional gestionada por el Gobierno para ofrecer a particulares y organizaciones la formación que necesitan para utilizar la IA y el aprendizaje automático para buenas causas. Incluye cursos y talleres sobre IA, y financiación y respaldo para proyectos con IA dirigidos a fomentar el bienestar social.
En EE. UU., hay una iniciativa legislativa en proceso de tramitación en el Congreso para crear un programa de formación en IA para los supervisores federales y oficiales de gestión. Su objetivo es guiar en el uso de la IA a los responsables federales para que aprendan a valorar si los riesgos y los beneficios del uso de la tecnología están alineados con la misión del organismo y la comunidad a la que sirven.
Una Administración pública eficaz depende de que sus empleados tengan las habilidades adecuadas en cada momento. La experiencia de los empleados es directamente proporcional a la experiencia de los usuarios, ya que solo el 18 % de las personas encuestadas cree que la experiencia de los usuarios se prioriza en las interacciones con la Administración pública.
Además, el 73 % de la plantilla se siente "poco preparada" respecto a los recursos necesarios para adquirir las competencias digitales que se requieren actualmente. Por tanto, se puede concluir que ofrecer a los empleados públicos la formación que necesitan para saber aprovechar la IA les da la oportunidad de crear una experiencia positiva para los usuarios. El 73 % de la plantilla se siente "poco preparada" respecto a los recursos necesarios para adquirir las competencias digitales que se requieren actualmente. Por tanto, se puede concluir que ofrecer a los empleados públicos la formación que necesitan para saber aprovechar la IA les da la oportunidad de crear una experiencia positiva para los usuarios.
En resumen, existe una gran oportunidad de mejorar la formación de los empleados de este sector y aprovechar así todo el potencial de la IA en la Administración pública. No solo se trata de ofrecerles seguridad en tiempos de incertidumbre, sino también de mejorar la experiencia de los ciudadanos para los que trabajan. En última instancia, es una oportunidad de generar más confianza y de garantizar que el sector público está haciendo todo lo posible para servir a la población de la mejor manera.
Una de las mejores maneras de preparar a los empleados y los organismos para la IA es modernizar y unificar los datos. Es importante recordar que la eficacia de las herramientas de IA depende de los datos que utilizan y de las personas que las manejan.
Solo cuando los datos están conectados y unificados es posible aprovechar todo el potencial de la IA y la automatización gracias a la información en tiempo real. Así podrá crear experiencias que no solo hagan avanzar la misión de la organización, sino que también refuercen la confianza de las personas a las que sirve.
El auge de cargos como el de director de datos y la obligación , en Estados Unidos, de que todas las agencias federales tengan un director de IA son claros indicadores de la relevancia de esta función y de que contar con perfiles especializados será el factor diferenciador de las organizaciones. Estos cargos exigen competencias en gestión de datos e implican responsabilidades clave para garantizar el uso ético y equitativo de las tecnologías basadas en datos.
La confianza es una parte esencial de la IA en la Administración pública, por lo que la integridad y la seguridad de los datos es crucial. Esto abre una oportunidad para que las organizaciones del sector público sienten las bases necesarias —como el análisis y la estandarización de grandes conjuntos de datos, la aplicación de medidas de seguridad reforzadas y modelos de datos innovadores— que los preparen para un futuro centrado en la IA.
La IA se utiliza en la Administración pública para mejorar la eficiencia operativa, aumentar la seguridad pública y modernizar los servicios a la ciudadanía. Ayuda a optimizar el procesamiento de datos, automatizar tareas y ofrecer experiencias digitales más personalizadas a los usuarios. También ayuda a tomar mejores decisiones aportando la información necesaria.
Entre las ventajas de usar la IA en la Administración pública se incluyen la mejora de las operaciones administrativas, de la seguridad pública y de los servicios a la población. La IA puede ayudar a los organismos a procesar datos con mayor eficiencia y realizar análisis predictivos para identificar posibles amenazas o crisis de salud pública.
Hay numerosos ejemplos de aplicaciones reales de la IA en la Administración pública, como acelerar los ensayos clínicos de medicamentos y detectar pandemias. También se puede emplear para optimizar sistemas judiciales con casos pendientes acumulados y aumentar la eficiencia de la misión del organismo. Muchas administraciones están explorando cómo se podrían solucionar problemas complejos del sector público con la IA.
Un reto importante es la crisis de competencias. Muchos responsables consideran que no tienen los recursos de calidad que necesitan sobre IA y aprendizaje automático. Otro obstáculo es la modernización de los datos, ya que la IA necesita datos limpios y unificados para ser efectiva. Superar estos retos es esencial para que la implementación salga bien.
En primer lugar, deben unificar y modernizar los sistemas de datos. También tienen que invertir en programas de formación sobre IA para sus empleados. La aparición del puesto de director de IA indica un creciente compromiso con el uso ético de esta tecnología.
Entran en juego aspectos éticos como la privacidad de los datos, el sesgo en los algoritmos y la transparencia. Es esencial asegurarse de que los sistemas de IA se usan de forma justa y responsable. Los Gobiernos deben aplicar directivas claras para garantizar la supervisión humana y así evitar consecuencias no deseadas y generar confianza entre la población.
Para redactar estas preguntas frecuentes se ha utilizado asistencia de la IA.
Pruebe Public Sector Solutions durante 30 días con datos de muestra. Sin necesidad de proporcionar tarjeta de crédito, ni realizar instalaciones.
Nos encantaría hablar con usted. Proporcione un poco más de información para que la persona adecuada pueda ponerse en contacto con usted y abordar sus necesidades.