Cómo crear un agente IA
Aprenda a crear y entrenar un agente IA con esta guía paso a paso, que abarca los pasos esenciales desde la recopilación de datos hasta la implementación.
Aprenda a crear y entrenar un agente IA con esta guía paso a paso, que abarca los pasos esenciales desde la recopilación de datos hasta la implementación.
Por último, existe un curso estructurado que detalla la configuración técnica y el despliegue de estos agentes.
Un agente IA es un programa informático diseñado para ayudar a las personas realizando tareas y respondiendo a preguntas.
Los agentes de inteligencia artificial (IA) van más allá de los chatbots básicos: aprenden a partir de una amplia variedad de entradas lingüísticas y facilitan tareas cotidianas como gestionar emails, programar citas, establecer recordatorios, gestionar horarios o aportar información, por ejemplo, previsiones meteorológicas o noticias. Al comprender y responder al lenguaje humano, las interacciones con ellos resultan más naturales y sencillas.
El entrenamiento de un agente IA se basa en varios pasos clave para garantizar su eficacia y eficiencia. Esto incluye la recopilación y preparación de los datos, el entrenamiento del modelo, la evaluación, el ajuste y la implementación.
Además, es imprescindible supervisar y actualizar el agente de forma continua para mantenerlo alineado con los objetivos del negocio.
A continuación, profundizaremos en estos pasos para que pueda aprender a hacerlo por su cuenta.
Existen diversos tipos de agentes con IA, cada uno optimizado para diferentes necesidades:
Crear y entrenar a un agente implica enseñarle a interpretar el lenguaje humano para que sus respuestas sean útiles y seguras. Este proceso se apoya en tres pilares tecnológicos fundamentales:
Al crear un agente IA, el primer paso es definir claramente su propósito y funciones. Esto implica decidir las tareas y funciones específicas que el agente realizará. A continuación, le explicamos cómo abordar este paso:
1. Determine las tareas y funciones del agente IA: Indique los problemas que desea que resuelva el agente IA o las tareas que desea que gestione. ¿Quiere un agente autónomo? ¿Lo necesita para responder a las consultas de los clientes, ayudar a los usuarios a comprar online u ofrecer información sobre su empresa? Sus funciones deben adaptarse a las necesidades que desea satisfacer.
Por ejemplo, ¿necesita un agente de compras virtual? Este agente ayuda a los usuarios a navegar por las tiendas online, y ofrece consejos de compra personalizados basados en las preferencias del usuario y el comportamiento que ha demostrado en compras anteriores. Puede sugerir ideas de regalos, encontrar las mejores ofertas o incluso ayudar con elecciones relacionadas con la moda.
2. Identifique a su público objetivo: Cada usuario tiene distintas expectativas y formas de interactuar con la tecnología. Por ejemplo, un agente IA diseñado para profesionales del sector de atención sanitaria podría necesitar comprender y utilizar la terminología médica con precisión.
3. Reflexione sobre los casos de uso o las situaciones específicas en los que se utilizará su agente IA: Definirlos puede ayudar a aclarar qué funciones y capacidades se necesitan. Por ejemplo, un chatbot de atención al cliente debe gestionar consultas, reclamaciones y posiblemente transacciones, mientras que un agente de compras virtuales debe tener la capacidad de sugerir productos, comparar precios y comprender las preferencias del usuario.
Definir estos casos de uso ayuda a aclarar qué capacidades se necesitan. Un ejemplo real de éxito es CaixaBank, que ha desplegado agentes de IA para asistir a más de 300 empleados en sus tareas de servicio, optimizando la atención al cliente en el sector bancario.
Al igual que un estudiante aprende con los libros de texto, un agente IA aprende con los datos. Si los datos son incorrectos o de mala calidad, la IA aprenderá conceptos equivocados y cometerá errores. Los datos de alta calidad garantizan que la IA pueda comprender y procesar con precisión las entradas de los usuarios.
Para entrenar a su agente IA, debe recopilar datos que reflejen el tipo de interacciones que tendrá con los usuarios. Esto podría incluir:
Una vez que tenga sus datos, deben limpiarse para prepararlos para el entrenamiento. Es decir, hay que eliminar datos irrelevantes o incorrectos, corregir errores y garantizar la coherencia en todo el conjunto de datos. Por ejemplo, habría que corregir errores tipográficos en las transcripciones de texto o filtrar el ruido de fondo en las grabaciones de voz.
Y por último, hay que etiquetarlo. Esta tarea consiste en agregar etiquetas (etiquetas o metadatos ) para describir lo que representa cada fragmento de dato. Por ejemplo, etiquetar un fragmento de texto con la intención del usuario, como "reservar un vuelo" o "preguntar por el horario de la tienda". Esto ayuda a la IA a comprender el contexto y el propósito de las entradas de usuario.
Es fundamental garantizar que todo este proceso cumpla con el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR), asegurando la anonimización de la información personal sensible y el manejo ético de los datos para proteger la privacidad del usuario.
Este paso consiste en seleccionar la arquitectura de inteligencia artificial que determinará la capacidad de razonamiento de su agente. Actualmente, no solo se elige un modelo, sino también la técnica para que este acceda a la información:
Ahora ha llegado el momento de entrenar el modelo de aprendizaje automático con los datos que ha preparado. En este paso es donde su IA comienza a aprender de los ejemplos que ha proporcionado para que en el futuro pueda realizar tareas por sí sola.
Para entrenar a su agente IA, siga estos pasos:
El valor real de un agente de IA no solo reside en su capacidad de conversar, sino en su capacidad de actuar. Para que un agente sea verdaderamente autónomo y eficaz, debe estar conectado con los ecosistemas donde residen sus usuarios y su información operativa. La integración permite que el agente trascienda la fase de "responder preguntas" y comience a "ejecutar tareas" de forma autónoma, orquestando procesos de extremo a extremo sin intervención humana.
Desde una perspectiva arquitectónica, existen tres patrones principales de integración que determinan cómo un agente razona y actúa sobre los sistemas de su organización:
La elección del patrón correcto es tan importante como la configuración del propio agente. Para lograr una implementación integral, considere los siguientes tipos de integración:
El desarrollo de un agente IA implica probar y validar el sistema para garantizar que funcione de la forma prevista y cumpla con los objetivos que ha establecido. Este paso le ayuda a identificar y solucionar cualquier problema antes de que se implemente por completo.
Comience ejecutando el agente IA con una serie de tareas o consultas predefinidas para ver cómo responde. Es como hacerle un pequeño examen para ver si aprendió lo que se suponía que debía aprender.
Mida la precisión y la eficiencia con la que el agente IA realiza las tareas. Compruebe si las respuestas son correctas, cuánto tiempo tarda en responder y si las interacciones son fluidas.
A continuación, elija entre los diferentes métodos de pruebas:
Tenga en cuenta el sobreajuste y el bajo rendimiento. El sobreajuste se produce cuando un agente IA tiene un buen rendimiento en los datos de entrenamiento, pero malo en los datos nuevos y que nunca ha visto. Para solucionar el sobreajuste, puede usar técnicas como la validación cruzada, en la que se rotan los datos que se utilizan para el entrenamiento y las pruebas con el fin de asegurarse de que el modelo generalice correctamente.
Y si el agente IA no está rindiendo a la altura de las expectativas, considere la posibilidad de volver a repasar la fase de entrenamiento para ajustar los parámetros, agregar más datos o incluso volver a entrenar el modelo.
Configure mecanismos para recopilar comentarios de los usuarios, como encuestas, formularios de comentarios o entrevistas directas. Preste atención a lo que a los usuarios les resulta útil, confuso o poco satisfactorio. Utilice los comentarios para realizar mejoras continuas en el agente IA. Con estos datos, puede ajustar los flujos de conversación, entrenar el modelo con más datos o ajustar la interfaz de usuario.
Finalmente, ha llegado el momento de implementar su agente IA en un entorno en vivo y descubrir cómo interactúa la IA con los usuarios reales.
Decida dónde desea implementar el agente IA: en su sitio web, en una aplicación móvil o en una plataforma activada por voz. A continuación,integre el agente IA en la plataforma elegida. Esto puede implicar la incrustación de código en una web, la configuración del agente en una aplicación móvil o la implementación del agente con las API de una plataforma de voz.
Una vez integrado, inicie el agente IA para comenzar a interactuar con los usuarios. Asegúrese de que todos los sistemas de asistencia estén correctamente implementados para que el inicio se lleve a cabo sin problemas.
Compruebe periódicamente el rendimiento de su agente IA. ¿Entiende correctamente las consultas de los usuarios? ¿Cómo gestiona las conversaciones complejas? Puede utilizar herramientas que proporcionen información práctica en tiempo real sobre el rendimiento del agente IA. Estas herramientas pueden mostrarle los plazos de respuesta, las tasas de éxito y los niveles de satisfacción del usuario.
Puede hacerlo recopilando los comentarios de los usuarios directamente a través de la plataforma mediante sistemas de puntuación, comentarios o enlaces directos a encuestas después de las interacciones con el agente IA. También puede configurar el registro de errores para detectar los problemas. Podrá recibir notificaciones si hay un aumento repentino en los errores o una disminución del rendimiento para que pueda actuar rápidamente.
Al implementar el agente de forma cuidadosa y configurar sistemas de supervisión, puede asegurarse de que no solo se ponga en marcha con gran eficacia, sino que también se adapte y mejore con el tiempo, y que continúe satisfaciendo las necesidades y expectativas de los usuarios.
Inspírese en estos casos de uso de IA personalizados listos para usar.
La complejidad del desarrollo de agentes de IA ha impulsado la aparición de herramientas que simplifican el proceso, evolucionando de simples "chatbots" a sistemas autónomos con capacidad de razonamiento.
Implementar agentes de IA ofrece un potencial inmenso, pero para que sean herramientas confiables, debemos abordar con proactividad tanto sus límites técnicos como sus implicaciones éticas.
Descubra cómo puede crear e implementar experiencias de IA de asistencia para resolver los problemas más rápido y trabajar de manera más inteligente.
La creación de un agente de IA implica definir su objetivo con precisión, proporcionarle acceso a datos y herramientas pertinentes, diseñar sus capacidades de razonamiento y planificación, e iterar mediante un proceso continuo de pruebas y perfeccionamiento. Los agentes inteligentes aprenden de sus interacciones y experiencias, mejorando su rendimiento y volviéndose más precisos con el tiempo, a diferencia de los sistemas de IA tradicionales, que requieren una programación explícita para cada tarea.
Los componentes fundamentales de un agente de IA son cuatro:
Estos cuatro elementos transforman un LLM aislado, que por defecto es un sistema sin estado, incapaz de recordar conversaciones anteriores, en un sistema empresarial completo capaz de ejecutar flujos de trabajo complejos de extremo a extremo. La ventaja competitiva de las organizaciones no reside en el modelo base elegido, sino en los sistemas que se construyen a su alrededor.
El LLM actúa como el "cerebro" del agente: le permite comprender instrucciones en lenguaje natural, razonar sobre problemas complejos y generar planes o acciones. Sin embargo, los LLM por sí solos tienen limitaciones importantes: son sistemas sin estado que inician cada conversación desde cero y no están diseñados para actuar de forma autónoma en entornos empresariales. La arquitectura de IA a nivel de sistema, que incluye motores de razonamiento, memorias persistentes y capas de orquestación, es la que convierte la inteligencia del LLM en acción empresarial fiable y predecible. Plataformas como Agentforce adoptan una arquitectura deliberadamente multi-modelo y agnóstica en cuanto al proveedor, lo que permite a las organizaciones combinar y actualizar modelos de distintos proveedores sin reconstruir toda su infraestructura.
El uso de herramientas permite que los agentes de IA interactúen con sistemas externos, bases de datos o APIs, extendiendo sus capacidades más allá del procesamiento de lenguaje para ejecutar acciones en el mundo real [5]. La diferencia fundamental respecto a un asistente conversacional tradicional es que el agente no solo responde preguntas, sino que actúa: crea registros, actualiza sistemas, lanza flujos de trabajo o coordina con otros agentes.
El poder de la IA agéntica reside precisamente en su capacidad para ejecutar flujos de trabajo integrales (end-to-end) de múltiples pasos a través de distintos sistemas, lo que la hace aplicable a prácticamente todas las funciones empresariales.
En España, CaixaBank (el mayor banco del país por número de clientes) ha implementado agentes de IA capaces de ofrecer orientación conforme a normativa en más de 100 líneas de producto, logrando un incremento del 20% en la productividad de sus empleados,
Un sistema de memoria, tanto a corto como a largo plazo, permite al agente retener contexto entre sesiones, aprender de interacciones pasadas y acceder a información relevante para la toma de decisiones futuras.
Sin memoria persistente, los agentes son sistemas amnésicos: cada conversación comienza desde cero, los clientes deben repetir su contexto y el agente es incapaz de mejorar de forma acumulativa. Investigaciones del equipo de IA de Salesforce identifican un "trilema de la memoria" que abarca fiabilidad, coste y velocidad de respuesta, cuya resolución es clave para transformar los agentes de herramientas sofisticadas en verdaderos colaboradores empresariales a largo plazo.
El proceso de creación de un agente de IA sigue seis pasos fundamentales:
Herramientas como Agentforce Builder simplifican este proceso al reunir diseño, prueba e implementación en un único espacio de trabajo con asistencia de IA, lo que permite a equipos técnicos y no técnicos crear agentes de confianza sin necesidad de programación avanzada.
Entre los principales desafíos se encuentran:
Plataformas como Agentforce abordan estos desafíos mediante Einstein Trust Layer, que proporciona controles de seguridad integrados, detección de contenido inapropiado, enmascaramiento de datos sensibles y una auditoría completa de cada interacción del agente.
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