Cómo crear un agente IA

Aprenda a crear y entrenar un agente IA con esta guía paso a paso, que abarca los pasos esenciales desde la recopilación de datos hasta la implementación.

Ejemplos de casos de uso de IA personalizados listos para usar
¿Cómo puede utilizar la IA en su empresa?

Inspírese en estos casos de uso de IA personalizados listos para usar.

Cinco personajes robóticos de pie junto a una pantalla digital que muestra "Agentforce" y opciones: Sales Development Representative Agent, Service Agent y Sales Coach Agent.
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Preguntas frecuentes sobre Agentes de IA

La creación de un agente de IA implica definir su objetivo con precisión, proporcionarle acceso a datos y herramientas pertinentes, diseñar sus capacidades de razonamiento y planificación, e iterar mediante un proceso continuo de pruebas y perfeccionamiento. Los agentes inteligentes aprenden de sus interacciones y experiencias, mejorando su rendimiento y volviéndose más precisos con el tiempo, a diferencia de los sistemas de IA tradicionales, que requieren una programación explícita para cada tarea.

Los componentes fundamentales de un agente de IA son cuatro:

  1. Un modelo de lenguaje de gran tamaño (LLM) para el razonamiento y la comprensión del lenguaje natural.
  2. Un sistema de memoria a corto y largo plazo que permite retener contexto entre sesiones.
  3. Una interfaz de acción (uso de herramientas) que posibilita la interacción con sistemas externos.
  4. Un mecanismo de percepción del entorno para interpretar el contexto y actuar en consecuencia.

Estos cuatro elementos transforman un LLM aislado, que por defecto es un sistema sin estado, incapaz de recordar conversaciones anteriores, en un sistema empresarial completo capaz de ejecutar flujos de trabajo complejos de extremo a extremo. La ventaja competitiva de las organizaciones no reside en el modelo base elegido, sino en los sistemas que se construyen a su alrededor.

El LLM actúa como el "cerebro" del agente: le permite comprender instrucciones en lenguaje natural, razonar sobre problemas complejos y generar planes o acciones. Sin embargo, los LLM por sí solos tienen limitaciones importantes: son sistemas sin estado que inician cada conversación desde cero y no están diseñados para actuar de forma autónoma en entornos empresariales. La arquitectura de IA a nivel de sistema, que incluye motores de razonamiento, memorias persistentes y capas de orquestación, es la que convierte la inteligencia del LLM en acción empresarial fiable y predecible. Plataformas como Agentforce adoptan una arquitectura deliberadamente multi-modelo y agnóstica en cuanto al proveedor, lo que permite a las organizaciones combinar y actualizar modelos de distintos proveedores sin reconstruir toda su infraestructura.

El uso de herramientas permite que los agentes de IA interactúen con sistemas externos, bases de datos o APIs, extendiendo sus capacidades más allá del procesamiento de lenguaje para ejecutar acciones en el mundo real [5]. La diferencia fundamental respecto a un asistente conversacional tradicional es que el agente no solo responde preguntas, sino que actúa: crea registros, actualiza sistemas, lanza flujos de trabajo o coordina con otros agentes.
El poder de la IA agéntica reside precisamente en su capacidad para ejecutar flujos de trabajo integrales (end-to-end) de múltiples pasos a través de distintos sistemas, lo que la hace aplicable a prácticamente todas las funciones empresariales.
En España, CaixaBank (el mayor banco del país por número de clientes) ha implementado agentes de IA capaces de ofrecer orientación conforme a normativa en más de 100 líneas de producto, logrando un incremento del 20% en la productividad de sus empleados,

Un sistema de memoria, tanto a corto como a largo plazo, permite al agente retener contexto entre sesiones, aprender de interacciones pasadas y acceder a información relevante para la toma de decisiones futuras.
Sin memoria persistente, los agentes son sistemas amnésicos: cada conversación comienza desde cero, los clientes deben repetir su contexto y el agente es incapaz de mejorar de forma acumulativa. Investigaciones del equipo de IA de Salesforce identifican un "trilema de la memoria" que abarca fiabilidad, coste y velocidad de respuesta, cuya resolución es clave para transformar los agentes de herramientas sofisticadas en verdaderos colaboradores empresariales a largo plazo.

El proceso de creación de un agente de IA sigue seis pasos fundamentales:

  1. Definición de la personalidad y el objetivo del agente: alcance, tono y casos de uso prioritarios.
  2. Selección de herramientas y fuentes de datos: bases de conocimiento, APIs y sistemas CRM con los que operará.
  3. Diseño de prompts e instrucciones en lenguaje natural que guíen el comportamiento del agente.
  4. Pruebas exhaustivas: unitarias, de integración y de rendimiento para validar el comportamiento esperado.
  5. Análisis de resultados: revisión de transcripciones, identificación de fallos y ajuste de instrucciones.
  6. Perfeccionamiento continuo: ciclos iterativos de mejora basados en datos reales de uso.

Herramientas como Agentforce Builder simplifican este proceso al reunir diseño, prueba e implementación en un único espacio de trabajo con asistencia de IA, lo que permite a equipos técnicos y no técnicos crear agentes de confianza sin necesidad de programación avanzada.

Entre los principales desafíos se encuentran:

  • Rendimiento fiable y predecible: garantizar que el agente actúe de forma coherente ante variaciones en las instrucciones o los datos de entrada.
  • Gestión de tareas complejas de múltiples pasos: mantener la coherencia del razonamiento en flujos de trabajo extensos.
  • Depuración de comportamientos autónomos: identificar y corregir acciones no previstas en sistemas de producción.
  • Cumplimiento normativo y gobernanza: en el contexto europeo, el Reglamento de IA de la UE (EU AI Act) establece obligaciones específicas para los sistemas de alto riesgo, exigiendo mecanismos de trazabilidad, supervisión humana y auditoría continua.

Plataformas como Agentforce abordan estos desafíos mediante Einstein Trust Layer, que proporciona controles de seguridad integrados, detección de contenido inapropiado, enmascaramiento de datos sensibles y una auditoría completa de cada interacción del agente.