¿Qué es la RPA (automatización robótica de procesos)?
La RPA utiliza bots virtuales de software para automatizar tareas repetitivas o exigentes con alta precisión y velocidad.
Rei Liao , Product Marketing Manager en MuleSoft
La RPA utiliza bots virtuales de software para automatizar tareas repetitivas o exigentes con alta precisión y velocidad.
Rei Liao , Product Marketing Manager en MuleSoft
Los empleados dedican un tercio de su tiempo a tareas administrativas rutinarias, en detrimento del trabajo cualificado para el que fueron contratados. No es de extrañar que el 64 % de estos trabajadores sufra agotamiento laboral una vez al mes o más. La automatización robótica de procesos (RPA) puede ayudar a corregir este desequilibrio.
La RPA utiliza robots virtuales de software para automatizar tareas que requieren mucho trabajo manual. Es un factor clave en el creciente mercado de la mano de obra digital. Los agentes digitales utilizan RPA para recopilar los datos que necesitan para tomar decisiones. Al combinar la automatización de procesos con marcos de IA agéntica, sus equipos disponen de más tiempo para trabajar en tareas de alto valor.
La RPA utiliza robots de software para automatizar procesos empresariales y reducir el riesgo de errores. Cabe señalar que no hablamos de robots físicos al uso, sino de un tipo de software que puede programarse para realizar acciones específicas. Las más comunes son la cumplimentación de formularios, la extracción de datos y el traslado de archivos.
Pongamos que tenemos un bufete de abogados que necesita buscar datos para un caso. En lugar de clasificar manualmente miles de documentos procedentes de centenares de fuentes de datos, nuestro bufete puede automatizar este proceso y ahorrar tanto tiempo como dinero.
La automatización de procesos también puede mejorar el rendimiento de los trabajadores digitales. Por ello, RPA se conoce a veces como "automatización de la IA", por su papel para habilitar procesos basados en inteligencia artificial.
Esto plantea una pregunta importante: ¿La RPA es simplemente una forma más de IA? No exactamente.
El término inteligencia artificial (IA) se usa para designara tecnologías como el machine learning (ML) que imitan la toma de decisiones humana. Sin embargo, para obtener resultados precisos con la IA se necesitan datos de alta calidad. Si las bases de datos contienen entradas duplicadas o errores, los resultados no son del todo fiables.
La RPA es un software basado en reglas para automatizar tareas que requieren gran cantidad de recursos, como la recopilación y la gestión de datos, que permite allanar el camino para el posterior uso de herramientas de IA. Juntas, la RPA y la IA pueden automatizar desde la recopilación, la evaluación y la introducción de datos hasta la toma de decisiones.
Transforme la manera en que se lleva a cabo el trabajo en todas las funciones, flujos de trabajo y sectores con agentes autónomos.
La premisa de la RPA es simple: los robots de software imitan acciones humanas comunes, como completar tablas, rellenar formularios o utilizar aplicaciones.
La RPA no se basa en un mecanismo único, sino en tres componentes esenciales: las interacciones con la interfaz de usuario (UI), las interfaces de programación de aplicaciones (API) y los scripts de tareas.
Una cosa es hablar de la aplicación teórica de la RPA, pero ¿cómo se traduce esto en la práctica? Hay varias condiciones que hacen que un proceso empresarial sea especialmente adecuado para la RPA. En primer lugar, la existencia de grandes volúmenes de datos que se actualizan con regularidad, como los que se gestionan en hojas de cálculo. Otra condición es que los datos estén almacenados en varias ubicaciones, como la nube y servidores de almacenamiento local. Por último, la RPA ayuda a salvar las distancias entre los sistemas informáticos actuales y los sistemas heredados.
Vamos a ver tres ejemplos con más detalle:
La RPA reduce el tiempo necesario para llevar a cabo tareas empresariales. Sin embargo, esta no es la única ventaja para su empresa. Si se combina con agentes digitales y supervisión humana, la automatización robótica de procesos ofrece numerosas ventajas:
Al reducirse el tiempo y el esfuerzo necesarios para completar procesos que requieren mucho trabajo manual, también se reduce el gasto en estos procesos. Además del ahorro fundamental de costes, las empresas también obtienen un retorno de la inversión gracias a la RPA, ya que el personal dispone de más tiempo para generar valor comercial en lugar de dedicarse a recopilar datos.
Las soluciones de RPA no se desvían de los procesos programados, por eso son ideales para tareas que requieren una combinación de acciones repetitivas y alta precisión. Este elevado nivel de precisión también es fundamental para garantizar el cumplimiento normativo en la gestión y la protección de los datos.
La automatización robótica de procesos permite que la plantilla digital acceda más fácilmente a los datos que necesita de las soluciones de CRM heredadas y de otras herramientas. Pongamos que un cliente busca información de seguimiento de su pedido. La RPA puede ordenar a las herramientas de base de datos que localicen la información de seguimiento correspondiente y transmitan estos datos a los agentes de IA, que la trasladan al cliente.
Las herramientas de procesos de automatización robótica pueden contribuir a mejorar la experiencia de sus trabajadores humanos. En lugar de pasar horas y horas introduciendo datos en sistemas, los empleados pueden dedicar su tiempo a tareas más estratégicas y creativas.
También abre la puerta al reciclaje y al desarrollo profesional de la plantilla. Como los scripts automatizados se encargan de las tareas manuales, las empresas pueden formar a sus empleados en el uso responsable de la IA u ofrecerles una formación más especializada en áreas como la creación de solicitudes para IA. Esto favorece el desarrollo y la promoción internos, lo que mantiene al equipo motivado.
Obtenemos resultados por partida triple: mayor productividad, mayor motivación y más oportunidades.
La RPA puede imitar acciones humanas repetitivas y predefinidas, mientras que la IA puede actuar con autonomía y decidir por sí misma la siguiente acción recomendada. La IA está detrás de la nueva generación de mano de obra digital: los agentes autónomos, capaces de analizar datos, tomar decisiones e incorporar IA generativa e IA conversacional.
La RPA y la IA se complementan entre sí. Mediante la RPA, los trabajadores digitales pueden automatizar tareas repetitivas como la extracción de datos y el web scraping, gracias a bots que imitan las pulsaciones de teclas y los clics de un ratón. Con la IA, los equipos pueden crear e implementar rápidamente bots de RPA para realizar tareas que requieren gran cantidad de trabajo manual.
Pueden trabajar de forma conjunta porque la RPA es, por su naturaleza, una tecnología orientada a los procesos. A través de flujos de trabajo predefinidos, la RPA gestiona tareas repetitivas basadas en reglas, mientras que la IA es especialmente buena creando esos flujos de trabajo.
Cualquier plataforma de trabajo digital que utilice sistemas agénticos necesita acceder a bases de datos actualizadas, aplicaciones heredadas y conjuntos de datos entrantes. Así es como funciona en la práctica.
Las herramientas de procesos de automatización robótica pueden extraer datos de facturas e introducirlos en sistemas de facturación heredados o desarrollados a nivel interno.
Esto sirve de base para un ciclo de ventas más amplio ("quote-to-cash", QTC), que utiliza agentes de IA para crear ofertas, elaborar propuestas, gestionar contratos y recaudar pagos. A pesar de que la IA se encarga del trabajo más exigente, no podríamos utilizarla en las ventas sin los datos de facturación recopilados por la RPA.
Contar con más datos puede traducirse en una mejor atención al cliente. Sin embargo, recopilar e introducir estos datos suele requerir mucho tiempo y recursos. Esto se debe a que los datos de los clientes llegan en formatos muy dispares —conocidos como datos no estructurados—, proceden de diversas fuentes, y a menudo se almacenan en bases de datos propias o en hojas de cálculo. La RPA también ayuda a las empresas a recopilar y organizar estos datos sin importar su origen o ubicación.
Las herramientas de trabajo digital pueden utilizar los recopilados en el marco de un proceso más amplio de IA para atención al cliente que prioriza las interacciones y las recomendaciones personalizadas.
Contar con información precisa sobre los precios y productos es imprescindible para crear campañas de marketing eficaces. Con la RPA, los equipos pueden extraer datos de precios de las páginas web y almacenarlos como un recurso compartido.
Si se integran en una estrategia más amplia de IA para marketing, estos datos ayudan a los equipos a crear campañas publicitarias segmentadas.
Las devoluciones siguen siendo un proceso complejo para los equipos de comercio. Si los datos no se actualizan de forma regular y precisa en los sistemas de gestión y adquisiciones heredados, las empresas pueden toparse con clientes insatisfechos o con cifras de inventario incorrectas. Usar la RPA para recopilar y actualizar la información de los pedidos potencia la IA para comercio, ya que proporciona a los agentes digitales los datos que necesitan para tramitar las devoluciones.
La IA de Salesforce ofrece una solución fiable y escalable que se integra en nuestra Salesforce Platform. Aplique nuestra IA a los datos de clientes y cree experiencias de IA generativa, predictiva y personalizable que satisfagan todas las necesidades de su empresa sin dejar de lado la seguridad. Incorpore la IA conversacional a cualquier flujo de trabajo, usuario, departamento o sector con Einstein.
Aunque la RPA ofrece grandes ventajas a las empresas, también implica una serie de dificultades y reflexiones importantes: identificar los procesos susceptibles de automatización, gestionar la calidad y la integración de los datos, resolver cuestiones de gobernanza ética o abordar requisitos de escalabilidad y mantenimiento, por citar algunas. Vamos a verlas con más detalle de una en una.
No todos los procesos pueden automatizarse. Según el tipo de datos introducidos, la aplicación utilizada y el resultado esperado, la RPA puede no ser la opción más adecuada. Las empresas pueden identificar los posibles procesos candidatos estableciendo criterios para seleccionar los más adecuados. Algunos de los criterios más habituales son los siguientes:
Ahora que ya hemos identificado los criterios de los procesos, es hora de localizarlos y aislarlos. Para ello, las empresas suelen recurrir a herramientas de mapeo de procesos que crean representaciones visuales de los flujos de trabajo actuales y las dependencias entre procesos. Esto ayuda a identificar la ubicación de esos procesos en sus redes, cómo se conectan a aplicaciones y servicios, y qué datos utilizan.
Para que la RPA sea eficaz, se necesitan datos de alta calidad, así como la capacidad de integrarlos en sistemas heredados y aplicaciones modernas. En la práctica, esto plantea algunos retos:
La automatización robótica de procesos también puede generar dudas sobre el uso ético de los datos. Por ejemplo, si las empresas no informan correctamente sobre qué datos se recopilan y cómo se utilizan, podrían surgir problemas de cumplimiento normativo o de índole legal.
Las organizaciones deben dar respuesta a cuestiones como:
Para garantizar que las herramientas se adapten al creciente volumen de datos y mantengan su fiabilidad, debemos tener en cuenta dos aspectos fundamentales:
IA empresarial integrada directamente en su CRM. Maximice la productividad en toda la empresa incorporando IA empresarial en todas las aplicaciones, flujos de trabajo e interacciones con los usuarios. Ofrezca a sus equipos las herramientas necesarias para brindar experiencias más impactantes en ventas, servicios, comercio y más, gracias a la asistencia personalizada de la IA.
Una buena implementación es fundamental para el éxito de la automatización robótica de procesos. Nosotros le recomendamos las siguientes prácticas para agilizar el proceso:
Implicar a las partes interesadas debe ser el punto de partida en la automatización robótica de procesos. En primer lugar, asigne la responsabilidad del proyecto a un miembro relevante del equipo directivo. La última palabra la tiene esta persona, y todos los aspectos de la integración de RPA dependen de ella. A continuación, incorpore a los equipos de TI, a los usuarios de primera línea y a cualquier otro equipo que vaya a interactuar con la RPA, y elabore un resumen de los objetivos principales. Comunique las posibles ventajas y comente los plazos previstos.
Por último, y quizás lo más importante, dedique tiempo a tratar las preocupaciones del equipo. Pregunte qué les preocupa, dónde aprecian posibles obstáculos y cómo creen que pueden resolverse. No omita este paso: ignorar a las partes interesadas puede dificultar la adopción generalizada.
Los procesos definidos y las políticas claras son fundamentales para garantizar una aplicación homogénea de la RPA. Para empezar, cree un centro de excelencia (CE) que defina las prácticas recomendadas, identifique posibles errores y proporcione recomendaciones concretas para resolver los problemas.
A continuación, dedique tiempo a desarrollar modelos de gobernanza de datos y prácticas recomendadas. La gobernanza puede ser sencilla (por ejemplo, los datos siempre deben estar cifrados y el acceso debe ser limitado) o compleja, como la adaptación a los cambios constantes de la normativa aplicable (como el RGPD, la CCPA y las directrices de FINRA). La supervisión también es fundamental. Aunque la RPA sienta las bases para una automatización avanzada de la fuerza laboral, no es no se corrige ni evalúa a sí misma; por lo tanto, resulta imprescindible hacer evaluaciones y pruebas periódicas para garantizar resultados precisos.
No todos los proveedores son iguales. A la hora de elegir un socio, tenga en cuenta los siguientes aspectos:
Por muy tentador que sea implementar la RPA a gran escala en cuanto disponga de las herramientas, es preferible empezar con proyectos piloto. Dada la complejidad de los entornos de TI, es imposible conocer el impacto de las nuevas herramientas hasta que se implementan. Si surgen errores inesperados, resolver problemas pequeños es mucho más sencillo que gestionar fallos generalizados.
Trate de identificar los proyectos de automatización con mayor impacto y menor riesgo. Subfunciones como la minería de procesos pueden ayudar a identificar los procesos candidatos. Cuando tenga la RPA en marcha, mida su impacto con métricas concretas: ¿Cuánto tiempo se ha ahorrado? ¿Son los datos precisos y completos? ¿Qué opinan los usuarios sobre el proceso?
La RPA no es una solución estática. A medida que los volúmenes de datos aumentan y las fuentes evolucionan, las herramientas deben ser capaces de seguirles el ritmo. Para supervisar y optimizar el rendimiento, comience por medir la eficacia a lo largo del tiempo. Si la velocidad o la precisión disminuyen, haga un análisis de causa raíz para identificar el problema principal, en lugar de actuar sobre los síntomas.
La automatización robótica de procesos permite a su empresa recopilar más datos, con mayor rapidez y desde cualquier fuente. A diferencia de sus contrapartes en IA o en la nube, la RPA se basa en scripts sencillos, por lo que es ideal para aplicaciones que no están conectadas de forma nativa.
Si se aplica correctamente, puede transformar las operaciones empresariales. La conexión con sistemas heredados permite a la RPA ampliar considerablemente la disponibilidad de los datos. Al procesar grandes volúmenes de información, la RPA permite al personal disponer de más tiempo para nuevos proyectos o iniciativas. Además, al facilitar más datos con mayor rapidez, la RPA sienta las bases para una toma de decisiones basada en IA más eficaz.
Soluciones de IA como Agentforce son el cerebro del trabajo digital, mientras que la RPA es el músculo. Esta última se encarga del trabajo pesado: recopilar y devolver datos de múltiples fuentes para orientar las acciones de la IA. En pocas palabras, cuanto mejor sea su RPA, más inteligente será su IA.
Aprovechar el potencial de la RPA requiere un enfoque metódico y orientado a objetivos concretos. Para las empresas es más conveniente usar soluciones intuitivas, seguras y respaldadas por una asistencia eficaz. Por eso, es fundamental evaluar con detenimiento las opciones disponibles. La función importa más que la forma. Aunque puede resultar tentador implementarla a escala de toda la empresa, es mejor implicar a las partes interesadas desde el principio, resolver las posibles dudas y comenzar con implementaciones a pequeña escala.
La RPA (automatización robótica de procesos) utiliza "robots" de software para automatizar procesos empresariales. Estos procesos pueden ser la cumplimentación de formularios, la extracción de datos o la transferencia de archivos, así como otros tipos de tareas repetitivas basadas en datos.
No. La RPA puede imitar acciones humanas repetitivas y predefinidas, mientras que la IA puede actuar con autonomía y decidir por sí misma cuál es la siguiente acción recomendada. La RPA y la IA se complementan mutuamente. Gracias a la RPA, los trabajadores digitales pueden automatizar tareas repetitivas como la extracción de datos y el web scraping, haciendo que los bots imiten las pulsaciones de teclas y los clics del ratón de un usuario. En cambio, con la IA, los equipos pueden crear e implementar rápidamente bots de RPA para efectuar tareas que requieren un gran esfuerzo manual.
Un ejemplo sencillo de RPA es la sincronización de datos entre las herramientas de Salesforce y los sistemas heredados que no admiten API. Los datos relevantes pueden obtenerse a partir de las herramientas heredadas y registrarse en Salesforce, mientras que los datos clave de Salesforce pueden integrarse con soluciones más antiguas para garantizar la homogeneidad de las operaciones.