Por muy avanzados que sean sus modelos de IA, su eficacia depende de los datos con los que trabajan. Para que los agentes de IA comprendan a sus clientes y su negocio, necesitan acceder a sus datos propios. Sin esta información —que se encuentra principalmente en todo tipo de datos no estructurados—, producen resultados genéricos y poco fiables. Pero ¿cómo se puede hacer llegar esta información a los agentes de IA? Aquí es donde entran en juego las bases de datos vectoriales y la generación aumentada por recuperación (RAG).
Una base de datos vectorial está diseñada para almacenar y gestionar datos no estructurados convirtiéndolos en "vectores" numéricos que captan su significado y sus relaciones. Esto permite a la IA identificar patrones fácilmente, como reconocer imágenes similares o analizar los sentimientos de los clientes en sus reseñas, lo que simplifica la comprensión y el procesamiento de datos no estructurados y complejos.
Si bien los modelos de lenguaje extenso (LLM) destacan por generar respuestas a partir de datos públicos, la RAG mejora estas respuestas incorporando datos privados de la empresa que están almacenados en bases de datos vectoriales o lagos de datos. Esto aporta más contexto a la pregunta formulada a la IA y aumenta la precisión, siendo por tanto ideal para las tareas en directo o especializadas, como la atención al cliente o la elaboración de informes detallados.
En definitiva, es fundamental que cuente con una base de datos unificada y de gran calidad, enriquecida con información procedente de todos sus datos, especialmente de los no estructurados. De este modo, sus agentes de IA pueden tomar decisiones basándose en la información más precisa y actualizada sobre su empresa y sus clientes. El uso de tecnologías como las bases de datos vectoriales y la RAG permite trasladar la información de los datos no estructurados a los agentes de IA, lo que les permite tomar decisiones y llevar a cabo acciones importantes. Los datos no estructurados son, en esencia, el pilar fundamental de la IA, particularmente la generativa y la agéntica.