Desarrollar sus propios agentes de IA le ofrece un control total. Puede personalizar cada componente (el procesamiento de datos, la lógica de decisión y la generación de respuestas) según sus necesidades exactas. Sin embargo, requiere tiempo y conocimientos técnicos. Para grandes empresas o casos de uso muy especializados, la inversión puede merecer la pena.
Por otro lado, adquirir o licenciar una solución prediseñada le permite avanzar más rápido. Plataformas como Einstein Bots le permiten crear experiencias de IA conversacional sin necesidad de escribir código. Obtendrá funcionalidades avanzadas, como el reconocimiento de intenciones y flujos de trabajo automatizados, sin la complejidad de construirlo todo desde cero.
Para la mayoría de las empresas, lo mejor es un punto intermedio: desarrollar donde más importa y adquirir donde se acelera el valor. Plataformas como Agentforce ofrecen una base flexible para cualquiera de las dos opciones y son compatibles con equipos que quieran avanzar rápido con plantillas de agentes prediseñadas o que prefieran crear agentes para procesos de negocio específicos.